Introducción



Tus zonas erróneas - Wayne Dyer

Falleció un agosto. Autor de "Tus Zonas Erróneas". Recuerdo la persona que me lo regaló: Ramón. Y recuerdo que no me sentó bien: ¿Que yo tengo cosas que no son perfectas? ...Sí, yo era muy joven.



Desde entonces es un libro que me ha acompañado siempre y que, con él, también me ha hecho más capaz de acompañar a otros.

Wayne Dyer era un experto en Cambio. Vamos a darle un homenaje con algunos de sus pensamientos:


1. No dejes que los planes que tienes para ti, sean más importantes que tu mismo.


2. En verdad no puedes crecer y desarrollarte si sabes las respuestas antes que las preguntas.


3. No tienes que saber hacia donde vas, lo importante es estar en el camino.

4. Puede que te sorprenda oir esto, pero el fracaso no existe, es solo la opinión de alguién acerca de como se tienen que hacer las cosas.

5. Cuando bailas, tu objetivo no es ir a un lugar determinado de la pista, es disfrutar de cada paso del camino.

6. El ahora es todo lo que hay, el futuro es simplemente un presente que se vivirá cuando llegue.

7. La gente suele echarle la culpa a sus circunstancias de lo que ellos son, Yo no creo en las circunstancias. La gente que le va bien en la vida corre tras las circunstancias que desean y si no las encuentran, las hacen, se las fabrican.

8. Tu eres quién determina lo que vales sin necesidad de dar explicaciones a nadie. Y tu propio valor que es un hecho en sí, no tiene nada que ver con tu comportamiento ni con tus sentimientos.

9. Puedes mirarte a ti mismo con ojos nuevos y abrirte a nuevas experiencias que nunca llegaste a pensar que podrían estar dentro de tus posibilidades como ser humano, o puedes seguir haciendo las mismas cosas, de la misma manera, hasta que te entierren.

10. Valora el momento presente. Aférrate a cada momento de tu vida y saboréalo.

11. Si te limitas a aceptar la idea de que no puedes evitar ser como eres y que tus emociones simplemente se producen, es evidente que no podrás hacer nada por cambiarlas cuando interfieran en tu vida.

12. El prejuicio se basa no tanto en lo que uno odia o le desagrada, ya sean ideas, actividades o gente, sino en el hecho de que es más fácil y más seguro quedarse con lo conocido.

¿Con cuál te quedas hoy? (Sí; depende del momento en el que estés, te quedas con uno u otro) Ponlo en Comentarios. Y guarda esta pequeña muestra de sus frases. De vez en cuando revísala. Al ver los comentarios de con cuál te quedabas que hiciste, verás lo que estás cambiando. Y lo que haces cambiar en tu vida.

Te abrazo.

Abraza la lucha (Embrace the Struggle)


Zig Ziglar. Icono. Maestro motivacional. Autor de 29 libros. Viajaba por todo el mundo como conferenciante para hablarles a decenas de miles de personas.


Zig Ziglar

En un instante, todo cambió: Una noche en Marzo de 2007 Zig Ziglar cayó escaleras abajo en su casa, fruto de un ictus cerebral a sus 80 años. Eso pudo poner punto final al hombre que inventó el concepto de “los peldaños hacia el éxito”, en su libro “Nos Veremos en la Cumbre”.


Nos veremos en la Cumbre es un libro que nos enseña que nadie consigue el éxito con solo apretar el botón de un ascensor y subir hacia la meta, todos debemos subir los escalones y en cada escalón vamos forjando nuestro carácter, nuestra imagen, actitud, porvenir...


El resultado de la lesión cerebral no pudo parar al hombre que sabía que “no es lo que te pasa lo que importa, es como respondes a lo que te pasa lo que marca la diferencia”. Después de que cayera por las escaleras, perdió casi toda su memoria a corto plazo. El segundo día de la recuperación en el hospital, el médico se acercó a él y le dijo: "Sr. Ziglar, ha sufrido una lesión cerebral muy grave, una lesión cerebral traumática, y es posible que su memoria a corto plazo no regrese nunca más. Considere seriamente que su carrera de conferenciante ha terminado”. Cuentan que Zig solo le sonrió y no dijo nada. Cuando el doctor salió de la habitación, se volvió hacia su hija Julie y le dijo: "Pequeña, todavía tengo algo que decir, solo tenemos que encontrar una forma diferente de decirlo".

Zig Ziglar perdió su memoria a corto plazo. Pero Zig jugaba en casa: Su mujer y sus hijos lo amaban y honraban en todo momento. Aseguró su porvenir: Él no sabía lo que deparaba el futuro, pero sabía QUIEN sostiene el futuro. Zig escogió hacer las cosas mejor. Pidió la ayuda que necesitaba para hacer las cosas que debía hacer. Él se negó a preocuparse. La preocupación, decía, es el interés pagado antes de la deuda.

Y, durante los siguientes cuatro años, habló más de 100 veces en un formato de entrevista con Julie, quien simplemente le hacía las preguntas de las que él sabía las respuestas y lo mantuvo en el buen camino: ¡se convirtió en su memoria a corto plazo! Cientos de miles de asistentes disfrutaron durante esos cuatro años de un mensaje de esperanza y aliento, y un sinnúmero de vidas cambiaron cuando vieron la fe y la filosofía de Zig en acción: "No es lo que te sucede lo que determina tu resultado, sino cómo respondes a lo que te sucede es lo que importa”.


Zig Ziglar & Julie Ziglar


Él no tenía miedo. Cuando no tienes nada que esconder, no tienes nada que temer. “Cuando haces lo correcto en el modo adecuado, no tienes nada que perder porque no tienes nada que temer”.

Él sabía que vale la pena abrazar la lucha. Por lo tanto, con algunas palabras menos perfectas que antes y su paso, una vez ágil, ahora vacilante, él fue a los escenarios una y otra vez. Zig Ziglar escogió ser transparente para enseñar a los demás cómo abrazar sus luchas, siendo un estímulo y un ejemplo.

No se quedó en casa. No se fue. “I’m not gonna ease up, let up, give up or shut up, until I’m taken up” (No voy a calmarme, dejarlo, rendirme o callarme, hasta que me vaya). Su esperanzada expectativa de lo que está por venir lo impulsaba a inspirar y levantar a los que tienen problemas. “Puedes tener todo lo que desees en la vida si solo ayudas a otras personas a obtener lo que quieren”.




Nadie consigue el éxito con solo apretar el botón de un ascensor y subir hacia la meta, todos debemos subir los escalones y en cada escalón vamos forjando nuestro carácter, nuestra imagen, nuestra actitud, nuestro porvenir...

Zig Ziglar convirtió su accidente en una oportunidad para compartir su más grande lección de todas: Cuando la vida te derriba: Abraza la lucha.

Te abrazo.

Las críticas

¿Por qué la crítica tiende a desencadenar una postura tan defensiva de nosotros? Cuando la recibimos, a menudo nos sentimos obligados a defendernos o incluso a responder con nuestras propias críticas.
La crítica es el arte de juzgar con propiedad las bellezas y las faltas de una actuación, la observación de las bellezas y las faltas, la observación crítica. Siempre de una actuación.

El coronel George Washington Goethels, fue un oficial del ejército de los Estados Unidos y un ingeniero civil, más conocido por haber supervisado la construcción y apertura del Canal de Panamá. Es un ejemplo de alguien que manejó las críticas con eficacia.

Durante la construcción del Canal, tuvo numerosos problemas con la geografía, el clima y los mosquitos. Al igual que muchos de los que dirigen proyectos gigantescos, sus críticos constantemente insistían en el qué y cómo lo estaba haciendo y predijeron que nunca completaría el proyecto.
Él persistió con la tarea y no dijo nada.
Un día un socio le preguntó: "¿No vas a responder a los críticos?"
-Sí -respondió Goethels-.
"¿Cómo?" le preguntaron.
-Con el Canal -contestó Goethels-.






Aunque eso no trajo satisfacción inmediata, el canal mismo trajo la reivindicación a largo plazo.

Ciertamente a nadie le gusta ser criticado, pero de vez en cuando, las críticas tienen un valor real. Si te encuentras en el extremo receptor de la crítica, hazte esta pregunta: "¿Qué interés tiene esta persona (crítica) en mí?"

Un padre, maestro, empresario, jefe o entrenador tiene un interés personal en ti. Si están criticando, lo más probable es que sea desde un esfuerzo para ayudarte a ser mejor de alguna manera. Aunque sus intenciones son buenas, muchas de ellas desafortunadamente no saben cómo hacer, para ayudar a construir a una persona con eficacia. Mientras que, por otro lado, también hay sugerencias y críticas que pueden hacer una diferencia positiva.

Lo que puede estar faltando, y lo que debes recordar si estás en el extremo del que da las críticas, es la llave a la crítica eficaz y provechosa: la observación en el qué y no en el quién.
Mi madre una vez criticó el trabajo de mi hermano en una tarea de dibujo, diciendo: "Para la mayoría de los niños, esto estaría bien. Eres mi hijo y te conozco. Y mi hijo puede hacerlo mejor que esto".
Ella había "criticado la actuación" (el que), porque necesitaba mejorar, pero había elogiado al actor (el quién) porque necesitaba la alabanza.

La próxima vez que recibas críticas, y encuentres que tu instinto inicial es atacar de nuevo en contra, toma un minuto para considerar la fuente y la intención. Tal vez entonces serás capaz de tomar lo que se te ofrece y utilizarlo para moverte mejor hacia lo que te propones. Ese es el propósito que debes pretender también cuando la crítica la ejerces tú.

No todos tienen ni tendrán buenas intenciones positivas cuando te critiquen. Pero recuerda que, muchas veces esa gente, lo más cerca que saborean el éxito, es cuando te lo intentan quitar a ti.

PhelpsLeClos

Momento exacto en el que Le Clerc supo que perdía ante Phelps.
Mientras los ganadores se concentran en ganar, los demás se centran en los ganadores


Repito: No todos tienen ni tendrán buenas intenciones positivas cuando te critiquen. Pero recuerda que, muchas veces esa gente, lo más cerca que saborean el éxito, es cuando te lo intentan quitar a ti.
Sobre esto último poco puedes hacer. En cambio, sobre lo que sí puedes hacer es en no ser uno de ellos: Cuando critiques, hazlo en el que y no en el quien. Y siempre para intentar hacer una diferencia positiva.

Te abrazo