Introducción al Blog

Esta es la pregunta que se produce hacia el final de cualquier seminario de Dirección o Management que tengo la oportunidad de desarrollar. Este blog quiere ser un lugar de encuentro para personas, videos, textos, cuentos, historias, músicas, paisajes... motivadores.

Corrían los años 60 cuando entró en España, procedente de Estados Unidos, una organización que empezaba a hablar de motivación. Entre los Gurus que la fundaron, estaban gente de éxito en muchas disciplinas diferentes: el Dr. Norman V. Peale, Clement Stone, Jesse Owens, James D. Edwards, Zig Ziglar... Herederos de los estudios de Napoleon Hill.

Tuve la fortuna de formar parte de esa organización.

¡Claro que la motivación es la puerta que lleva al éxito! Pero es una puerta que se abre desde dentro.

Aunque se abra hacia afuera.

La pregunta es una trampa. Porque no se trata de quién. Sino de qué.

Éxito es no dejar de volar

 

En los trainings de skill & mind tanto de ventas de como de management un peaje obligado es definir éxito. En este blog no lo he hecho aún porque considero que es un concepto para trabajarlo. No para explicarlo.

Éxito suena grande. También suena grande fracaso.

"Al éxito y al fracaso, esos dos impostores, trátalos siempre con la misma
indiferencia."   
Rudyard Kipling

“El éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso sin desesperarse”
Winston Churchill

El rey recibió como obsequio dos pichones de halcón y los entrego al maestro de cetrería para que los entrenara.

Pasados unos meses, el instructor comunicó al rey que uno de los halcones estaba perfectamente educado, pero que al otro no sabía lo que le sucedía: no se había movido de la rama desde el día de su llegada a palacio, a tal punto que había que llevarle el alimento hasta allí.

El rey mando llamar curanderos y sanadores de todo tipo, pero nadie pudo hacer volar al ave. Encargó entonces la misión a miembros de la corte, pero nada sucedió.

Por la ventana de sus habitaciones, el monarca podía ver que el pájaro continuaba inmóvil.

Halcón

Publicó por fin un bando entre sus súbditos y, a la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente por los jardines.

Traedme al autor de ese milagro, dijo. En seguida le presentaron a un campesino. “¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo hiciste? ¿Eres mago, acaso?” Preguntó el rey.

Entre feliz e intimidado, el hombrecito solo explico: “No fue difícil, Alteza : solo corte la rama. El pájaro se dio cuenta que tenia alas y se puso a volar".

Vivimos dentro de una zona de comodidad donde nos movemos, creemos que eso es lo único que existe. Dentro de esa zona está todo lo que sabemos y todo lo que creemos. Viven nuestros valores, nuestros miedos y nuestras limitaciones. En esa zona reina nuestro pasado y nuestra historia. Todo lo conocido, cotidiano y fácil. Es nuestra zona de confort y por lo general creemos que es nuestro único lugar y modo de vivir.

Tenemos sueños, queremos resultados extraordinarios, buscamos oportunidades… … pero no siempre estamos dispuestos a correr riesgos, no siempre estamos dispuestos a transitar caminos difíciles o incómodos. Nos conformamos con lo que tenemos, creemos que es lo único y posible y aprendemos a vivir desde la resignación.

"No puedes descubrir nuevos mares ni nuevas tierras a menos que tengas el coraje de perder de vista la costa"

¿Entonces qué es tener éxito?

  • Es comenzar por tener un sueño
  • Es estar comprometido con tus sueños
  • Es tener confianza en ti mismo
  • Es algo que no aparece por casualidad
  • Es aceptar lo que no se puede cambiar
  • Es saber cambiar a tiempo
  • Es saber que lo único permanente es el cambio
  • Es volver a empezar
  • Es reconocerme en mis logros
  • Es saber disfrutar de mis logros y de lo que tengo
  • Es reconocer que me equivoqué y pedir perdón
  • Es reconocer que detrás de cada acierto pueden haber varios fracasos
  • Es enamorarse de lo que uno hace
  • Es no postergar y hacer algo ahora
  • Es darse cuenta que estas eligiendo a cada momento
  • Es reconocer las propias debilidades y fortalezas
  • Es no parar jamás hasta conseguir los sueños
  • Es saber con que fin hacemos las cosas
  • Es no mirar hacia atrás
  • Es actuar con entusiasmo
  • Es transitar caminos desconocidos
  • Es probar hacer algo que nunca hicimos
  • Es probar hacer algo de una manera diferente
  • Es saber que no estamos solos
  • Es no rendirse jamás
  • Es disfrutar de cada momento
  • Es disfrutar del tiempo libre
  • Es tener tiempo libre
  • Es inventar un nuevo paso de baile cuando el anterior no funciona
  • Es pensar en positivo
  • Es tener metas claras
  • Es tener perseverancia en la búsqueda de los deseos
  • Es estar preparado para ver la oportunidad
  • Es tener una actitud positiva
  • Es desarrollar la creatividad
  • Es utilizar la imaginación
  • Es recomenzar con el mismo entusiasmo
  • Es volver a empezar sin darse por vencido
  • Es hacer las cosas lo mejor posible, pero hacerlas
  • Es actuar como si ya hubieras logrado tus metas
  • Es tener la paciencia necesaria
  • Es tener claridad en el propósito
  • Es no hacerse problema por las cosas pequeñas
  • Es dejar una huella para que otros puedan seguirla
  • Es jugar a ganar-ganar
  • Es estar focalizado en lo que uno quiere
  • Es arriesgar
  • Es hacer cosas nuevas todos los días

EXITO ES DARTE CUENTA QUE TIENES ALAS Y PONERTE A VOLAR

En vez de explicarlo: ¡Cómo no va a tenerse que trabajar! Y no en un training. ¡En varios! Guiño

Nadie vendrá a rescatarte. Nadie cortará la rama. Tú eres el mago. Tu futuro está en tus manos. Sólo necesitas comenzar… ...AHORA.

De momento, dale volumen a tu ordenador y disfruta de estos 3:26 minutos.

EXITO ES DARTE CUENTA QUE TIENES ALAS Y PONERTE A VOLAR

Te abrazo. (Aunque te tenga que pillar en el aire para hacerlo)

Invierno - Sala de espera

 

Hoy también hay una pequeña historia. Pero, una vez más, romperé todos los manuales de como escribir un blog y la voy a contar al final.

Invierno: Una gran sala de espera. Una espera de tres meses.

Tiempo de gripe. Según el Diccionario etimológico de Joan Coromines, la palabra gripe deriva de la palabra francesa grippe, que a su vez deriva del término suizo-alemán grüppi, que significa "agacharse, acurrucarse", o también "temblar de frío" y "encontrarse mal". En inglés se llama flu, abreviatura del italiano influenza, palabra que se usaba en el siglo XV para referirse al contagio de una enfermedad como la "influencia" que una persona enferma ejercía sobre otra. En cuanto a catarro, el término procede del griego katárrhus, que significa "corre (un líquido) de arriba a abajo", según Coromines.

No es un catarro lo que te lleva a un hospital. Tampoco una gripe. A no ser que se crucen otras dolencias en ti, que lo compliquen todo. Aunque si te puede llevar ahí la dolencia de un ser querido. Es uno de “esos” momentos en que uno revaloriza muchas cuestiones. O las pone en valor. Estoy viviendo un periplo por muchas salas de espera últimamente.

Y espera. Espera que te toque. Espera que la prueba haya salido bien. Espera que el resultado (Eso que no vas a entender del todo) sea favorable. ¿Cómo sabes si es favorable si no lo entiendes? Espera a ver si alguien te lo explica. A veces la explicación lo complica todo. Más. Y te toca volver a esperar. Luego vuelves a esperar: Esperar que el tratamiento haga su efecto. Llega un momento que profesionalizas la espera: Revistas, periódicos, sudokus…

Ahí están. Esperándote ellas a ti. Las salas de espera.

Lleida HUAV 12

Nunca me ha gustado esperar. Supongo que a ti tampoco. Paciencia.

Lleida HUAV 11

Esperar es pasivo. La esperanza es pasiva:  Esperanza: Estado del ánimo en el cual se nos presenta como posible lo que deseamos. ¿Pero que haces para que ocurra? ¡Habrá que hacer algo para que además de posible acabe siendo probable!

Nada que ver con expectar. (Que, por cierto, no existe como palabra reconocida por la RAE) Expectar vendría a ser esperar activamente. Expectativa: Posibilidad razonable de que algo suceda.

Porque, no me negarás, que no es lo mismo tener la esperanza de que algo ocurra, a hacer algo con la expectativa de que ocurra.

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Hubo quien dijo que la esperanza es eso que uno tiene cuando pierde la fe. Y, dicen, que lo último que se pierde es la esperanza.

Con lo cual, el orden debe ser ese: Uno pierde la fe… y al cabo de un tiempo la esperanza.

Pero la fe es lo que uno cree. Fe en ti mismo, en lo que haces, en que puedes conseguir eso que te propones… La fe es lo que uno piensa.

Y la gran enemiga de la espera es la tristeza. Porque mediatiza lo que uno piensa. Y entonces pierdes la fe. Y al tiempo la esperanza.

Sí, hay mucha tristeza en las salas de espera. Tanta gente en las salas de espera con toda la soledad que la tristeza es capaz de dar. Con la tristeza como única compañía. La tristeza no es la expresión de que nadie nos quiera, sino el impacto negativo de no quererse uno mismo.

Todo cambiaría si en vez de salas de espera hubiera salas de expectativa. Que la gente tuviera claro que mientras está ahí, debe continuar trabajando-se. Haciendo. Mientras haces y piensas en qué más puedes hacer, mantienes la fe. Y así nunca pierdes la esperanza.

Invierno. La gran sala de espera. Tiempo de tristeza. Una espera de tres meses. La tristeza puede durar más. Estamos tristes y sin ganas de hablar porque los demás no comprenden lo que nos pasa por dentro, no entienden nada de lo que queremos decir. Más de un veinte por ciento de las personas están aquejadas por una tristeza inexplicable.

Estando en una sala de espera me encontré, coincidiendo ahí, con un amigo sumido en su tristeza. Al rato de hablar con él se me ocurrió explicarle un chiste. Y se rió.

Al cabo de unos minutos le volví a contar el mismo chiste. Y apenas sonrió. Era uno de esos chistes rápidos; así que me permití explicárselo varias veces seguidas más. Llegó un momento que ni sonreía. Sólo me miraba con perplejidad. Fue entonces cuando le dije: si no puedes reírte varias veces de una sola cosa… ¿Porqué lloras por lo mismo una y otra vez?

Pronto se va a acabar el invierno. Sólo dura, como cada año, tres meses. En vez de esperar, vamos a expectar. ¿El qué? Pues ese mundo que viene. El que vamos a construir. Juntos.

Te abrazo.

El vaso de leche

 

Hoy, otro clásico. Va muy bien recordarlo en estos tiempos que corren.

Un día, un muchacho que trabajaba de vendedor puerta a puerta para pagar sus estudios, encontró que sólo le quedaba una simple moneda de diez centavos, y tenía hambre. Decidió que pediría comida en la próxima casa.

Sin embargo, sus nervios lo traicionaron cuando una encantadora mujer joven le abrió la puerta. En lugar de comida pidió un vaso de agua.

vaso de lecheElla pensó que el joven parecía hambriento así que le trajo un gran vaso de leche.

Él lo bebió despacio, y entonces le preguntó, "¿Cuánto le debo? "No me debes nada," contestó ella. "Mi madre siempre nos ha enseñado a no aceptar pago por una caridad". Él dijo ..... "Entonces, te lo agradezco de todo corazón."

Cuando Howard Kelly se fue de la casa, no sólo se sintió físicamente más fuerte, sino que también su fe en los hombres era más fuerte. Él, estaba a punto de rendirse y dejarlo todo.

Años después esa joven mujer enfermó gravemente. Los doctores locales estaban confundidos. Finalmente la enviaron a la gran ciudad, donde llamaron a especialistas para estudiar su rara enfermedad. Se llamó al Dr. Howard Kelly para consultarle. Cuando oyó el nombre del pueblo de donde ella venia, una extraña luz llenó sus ojos. Inmediatamente subió del vestíbulo del hospital a su habitación. Vestido con su bata entró a verla. La reconoció en seguida. Regresó determinado a hacer lo mejor para salvar su vida.

Desde ese día prestó atención especial al caso. Después de una larga lucha, ganó la batalla. El Dr. Kelly pidió a la oficina de administración del hospital que le enviaran la factura total de los gastos para aprobarla.

Él la reviso y entonces escribió algo en el borde y le envió la factura al cuarto de la paciente.

Ella temía abrirla, porque sabia que le tomaría el resto de su vida pagar todos los gastos. Finalmente la abrió, y algo llamo su atención en el borde de la factura.

Leyó estas palabras.....

"Pagado por completo hace muchos años con un vaso de leche - (firmado) Dr. Howard Kelly".

Lágrimas de alegría inundaron sus ojos.

 

El humanismo del Dr. Howard Kelly

El Dr. Howard Kelly era de ascendencia irlandesa nació en Camden, Nueva Jersey, en febrero de 1858 y fue el último de los cuatro fundadores del hospital John Hopkins en ser requerido para iniciar las labores asistenciales y académicas del nuevo hospital. Inició muy joven sus estudios de medicina en 1877 en la Universidad de Pensilvania, en donde el programa docente era extremadamente estricto.

Esta escuela de medicina fue la primera que se abrió en los Estados Unidos de manera formal en 1763. Le siguieron el King’s College, más tarde Universidad de Columbia en 1767, y luego Harvard en 1782. En mayo de 1882 recibió con honores el título de médico, para iniciar su entrenamiento de post grado en el Hospital de Kensington, cerca de Filadelfia, en donde se aficionó a la ginecología médica y quirúrgica, así como a la carrera docente que lo llevó a alcanzar el título de Profesor de la Universidad de Pensilvania.

¿Cuántas personas pasan por nuestras vidas? Pero siempre hay una... que nos dice una palabra o un gesto en el momento más crucial de nuestro camino. A veces es la persona menos imaginada pero pasado el tiempo la recordamos por la buena orientación que nos ofreció.

¿Y a ti, te ha sucedido?

Hay quién, cuando ayuda, espera recompensa: Cobrárselo algún día. Son los que usan tanta memoria para eso que nunca recuerdan que, un día, alguien les ayudó a ellos.

“Lo que haces hoy, mañana puede marcar la diferencia en tu vida.”

Nunca olvides a quién te ayudó. Nunca ayudes esperando recompensa.

Gracias

Te abrazo.

Rutinas, expertos y gurús.

 

Hay gente que me tiene en muy buena consideración. Tanto es así, que algunos me han llegado a confesar que, en muchas ocasiones, me buscan y requieren mi parecer. Y lo toman como referencia. Debe ser fruto de la naturaleza de mi trabajo: Soy consultor en recursos humanos. (Más sobre mi)

Aunque creo que es también por mi curiosidad: Hace tiempo que escucho a mucha gente. También escucho a personas. Me gusta el estudio de los comportamientos y lo llevo haciendo desde hace mucho tiempo. Leo, estudio, intento mantenerme al día con los avances, estudios y experimentos, cultivo mis contactos… Y trabajo. Trabajo mucho. Hay quien cree que trabajo siempre. Y no le falta parte de razón.

No les falta parte de razón en lo del trabajo. Porque lo de  tenerme en buena consideración… Te voy a confesar que, sinceramente, nunca llego a comprender del todo, cuando me contratan, donde estuvo el clic que lo cambió todo. Siempre concluyo que es fruto de tooooodo un proceso muy trabajado.

Hoy en día, debido a la intensa incertidumbre, la gente necesita gurús. Y no deja de buscarlos. Y como la ley de la oferta y la demanda es así, además, no cesan de aparecer gurús y expertos.

guru

Ríete, pero se están viendo cosas más esperpénticas aún… Aunque las hayamos normalizado: Gente que publica libros sin haber escrito nunca (A menudo dudo de si saben o no escribir algunos de estos personajes). Deportistas que por el hecho de ser mediáticos y tener una buena “flora” verbal dan lecciones de liderazgo y de trabajo en equipo (Aunque sean incapaces de mantener un cargo directivo durante dos años…) (Estooooo ahí no cuenta la sociedad que hayan montado para su ingeniería fiscal) ….En fin… Para que continuar: Intrusismo hay en todas las profesiones. En cualquier colectivo profesional uno de los principales debates es cómo combatir el intrusismo.

Con lo difícil que es ser un experto en algo. Con la dedicación que requiere. Con el tiempo, el trabajo, los errores y fracasos, con la creatividad que hay que poner queriendo hacer siempre las cosas un poco mejor.

experto

 

 

Pero hay tanta sed… Como en el desierto con los espejismos, eso está pasando con los expertos y con los gurús.

A ver si te vas a creer que traen colgando de su llavero la llave que te va a solucionar todo.

 

 

llave felicidad

¡¡¡¡Pongamos un gurú en nuestra vida!!!! ¡¡¡¡Y así no nos hará falta pensar!!!!

¿Que tenemos que cambiar algo porque la situación está difícil?

¡¡¡¡Pongamos un gurú en nuestra vida!!!! ¡¡¡¡Y así no nos hará falta pensar!!!!

rutinas

 

Sobre los gurús.

Esta historia comienza cuando un sabio llegó a un pequeño pueblo en algún lugar lejano de Medio Oriente.

Era la primera vez que estaba en ese pueblo y una multitud se había reunido en un auditorio para escucharlo. Él, que en verdad no sabía que decir, porque él sabía que nada sabía, se propuso improvisar algo y así intentar salir del atolladero en el que se encontraba.

Entró muy seguro y se paró frente a la gente. Abrió las manos y dijo:

-Supongo que si ustedes están aquí….  ya sabrán que es lo que yo tengo para decirles.
La gente dijo: -No... ¿Qué es lo que tienes para decirnos? No lo sabemos ¡Háblanos! ¡Queremos escucharte!
Y él contestó:
-Si ustedes vinieron hasta aquí sin saber qué es lo que yo vengo a decirles, entonces no están preparados para escucharlo.
Dicho esto, se levantó y se fue.

La gente se quedó sorprendida. Todos habían venido esa mañana para escucharlo y el hombre se iba simplemente diciéndoles eso. Habría sido un fracaso total si no fuera porque uno de los presentes -nunca falta uno- mientras el sabio se alejaba, dijo en voz alta: -¡Qué inteligente!

Y como siempre sucede, cuando uno no entiende nada y otro dice "¡qué inteligente!", para no sentirse un idiota uno repite: "¡sí, claro, qué inteligente!". Y entonces, todos empezaron a repetir:
-Qué inteligente.
-Qué inteligente.
Hasta que uno añadió:
-Sí, qué inteligente, pero... qué breve.
Y otro agrego:
-Tiene la brevedad y la síntesis de los sabios. Porque tiene razón. ¿Cómo nosotros vamos a venir aquí sin siquiera saber qué venimos a escuchar? Qué estúpidos que hemos sido. Hemos perdido una oportunidad maravillosa. Qué iluminación, qué sabiduría. Vamos a pedirle a este hombre que dé una segunda conferencia.

Entonces le fueron a ver y se lo pidieron. La gente había quedado tan asombrada con lo que había pasado en la primera reunión, que algunos habían empezado a decir que el conocimiento de él era demasiado para reunirlo en una sola conferencia.
Y él les contestó:
-No, es justo al revés, están equivocados. Mi conocimiento apenas alcanza para una conferencia. Jamás podría dar dos.
La gente dijo:
-¡Qué humilde!
Y cuanto más insistía en que no tenía nada para decir, con mayor razón la gente insistía en que querían escucharlo una vez más. Finalmente, después de mucho empeño, accedió a dar una segunda conferencia.

Al día siguiente, el supuesto iluminado regresó al lugar de reunión, donde había más gente aún, pues todos sabían del éxito de la conferencia anterior. El sabio se paró frente al público e insistió con su técnica:
-Supongo que ustedes ya sabrán que he venido a decirles.
La gente estaba avisada para cuidarse de no ofender al maestro con la infantil respuesta de la anterior conferencia; así que todos dijeron:
-Sí, claro, por supuesto lo sabemos. Por eso hemos venido.
El sabio bajó la cabeza y entonces añadió:
-Bueno, si todos ya saben qué es lo que vengo a decirles, yo no veo la necesidad de repetirlo.
Se levantó y se volvió a ir.
La gente se quedó estupefacta; porque aunque ahora habían dicho otra cosa, el resultado había sido exactamente el mismo. Hasta que alguien, otro alguien, gritó:
-¡Brillante!
Y cuando todos oyeron que alguien había dicho "¡brillante!", el resto comenzó a decir:
-¡Si, claro, este es el complemento de la sabiduría de la conferencia de ayer!
-Qué maravilloso
-Qué espectacular
-Qué sensacional, qué bárbaro
Hasta que alguien dijo:
-Sí, pero... mucha brevedad.
-Es cierto- se quejó otro
-Capacidad de síntesis- justificó un tercero.
Y en seguida se oyó:
-Queremos más, queremos escucharlo más. ¡Queremos que este hombre nos de más de su sabiduría!

Entonces, una delegación de los notables fue a verle para pedirle que diera una tercera y definitiva conferencia.

Él dijo que no, que de ninguna manera; que él no tenía conocimientos para dar tres conferencias y que, además, ya tenía que regresar a su ciudad de origen.

La gente le imploró, le suplicó, le pidió una y otra vez; por sus ancestros, por su progenie, por todos los santos, por lo que fuera. Aquella persistencia lo persuadió y, finalmente, aceptó temblando dar la tercera y definitiva conferencia.

Por tercera vez se paró frente al público, que ya eran multitudes, y les dijo:
-Supongo que ustedes ya sabrán de qué les voy a hablar.
Esta vez, la gente se había puesto de acuerdo: sólo el intendente del poblado contestaría. El hombre de primera fila dijo:
-Algunos si y otros no.
En ese momento, un largo silencio estremeció al auditorio. Todos, incluso los jóvenes, siguieron al sabio con la mirada.
Entonces el maestro respondió:
-En ese caso, los que saben... cuéntenles a los que no saben.
Se levantó y se fue.

Si quieres vender un piso, ve a un agente inmobiliario. Si quieres una silla, ve a una tienda de muebles donde te atienda un profesional. Si te duele la barriga, no te conectes a internet: Ve al médico. Y a los futbolistas míralos por la tele.

Si quieres cambiar algo, contrata a un profesional.

Te abrazo

El año del Gato

 

Estamos en un año que, dicen, es el final. Carnaza para los apocalípticos baratos. Y, la mayoría de los que leemos este blog, estamos en crisis. (También muchos de los que no lo leen, por cierto)

En tiempos difíciles sale a relucir el verdadero valor de una persona. Pero ¿Qué hace que se olvide de sí misma para ayudar a otros?, ¿Qué hace que se enfrente a situaciones que le hagan peligrar su integridad y aún así insiste en arriesgarse?

Irena Sendlerova en 1942

Irena Sendler o Sendlerowa (Otwock, Varsovia, 15 de febrero de 1910 - Varsovia, 12 de mayo de 2008), conocida como «El Ángel del Gueto de Varsovia», fue una enfermera polaca que durante la Segunda Guerra Mundial ayudó y salvó a más de dos mil quinientos niños judíos, prácticamente condenados, arriesgando su propia vida. Fue candidata al Premio Nobel de la Paz en 2007, aunque finalmente no resultó elegida. Sin embargo, fue reconocida como “Justa entre las naciones” y se le otorgó la más alta distinción civil de Polonia: la Orden del Águila Blanca.

En 1942 los nazis crearon un gueto en Varsovia, e Irena, horrorizada por las condiciones en que se vivía allí, se unió al Consejo para la Ayuda de Judíos, Zegota. Ella misma lo cuenta: "Conseguí, para mí y mi compañera Irena Schultz, identificaciones de la oficina sanitaria, una de cuyas tareas era la lucha contra las enfermedades contagiosas. Más tarde tuve éxito en conseguir pases para otras colaboradoras. Como los alemanes invasores tenían miedo de que se desatara una epidemia de tifus, toleraban que los polacos controláramos el recinto."

Cuando Irena caminaba por las calles del gueto, llevaba un brazalete con la estrella de David, como signo de solidaridad y para no llamar la atención sobre sí misma. Pronto se puso en contacto con familias a las que ofreció llevar a sus hijos fuera del gueto. Pero no les podía dar garantías de éxito. Lo único seguro era que los niños morirían si permanecían en él. Muchas madres y abuelas eran reticentes a entregar a sus niños, algo absolutamente comprensible pero que resultó fatal para ellos. Algunas veces, cuando Irena o sus chicas volvían a visitar a las familias, para intentar hacerles cambiar de opinión, se encontraban con que todos habían sido llevados al tren que los conduciría a los campos de la muerte.

A lo largo de un año y medio, hasta la evacuación del gueto en el verano de 1942, consiguió rescatar a más de 2.500 niños por distintos caminos: comenzó a sacarlos en ambulancias como víctimas de tifus. Pero pronto se valió de todo tipo de subterfugios que sirvieran para esconderlos: sacos, cestos de basura, cajas de herramientas, cargamentos de mercancías, bolsas de patatas, ataúdes... en sus manos cualquier elemento se transformaba en una vía de escape.

Repito: En tiempos difíciles sale a relucir el verdadero valor de una persona. Pero ¿Qué hace que se olvide de sí misma para ayudar a otros?, ¿Qué hace que se enfrente a situaciones que le hagan peligrar su integridad y aún así insiste en arriesgarse?

No hay mayor crisis posible, en la vida de nadie, que ser contemporáneo a una guerra. …Pero ahora, y a pesar de lo que te he dicho, muchos de nosotros estamos en crisis.

El 20 de octubre de 1943 Irena es capturada por la Gestapo y llevada a prisión para ser brutalmente torturada. Se negó a revelar el nombre de las personas que le ayudaron y las identidades de los niños que salvó. Es sentenciada a muerte y camino a su lugar de ejecución, un soldado que había sido sobornado, la dejó escapar.

Al terminar la guerra, esta mujer desenterró el pasado de 2.500 niños y trató de ubicarlos con sus familiares pero la mayoría ya habían muerto en los campos de concentración. Irena pasó sus últimos años en una silla de ruedas en una residencia de ancianos y falleció en 2008.

 

Irena anciana 

Antes de morir contó que su padre le enseñó siendo una niña que: “Ayudar cada día a alguien tiene que ser una necesidad que salga del corazón". (¡¡Dios!! ¡Que mirada tiene esta mujer!)

Supervivencia. Sobrevivir. ¿A ver? ¿Y si cambio los prefijos? Sobre-vivencia. Super-vivir. …Mmmm Creo que me gusta más y lo veo incluso más acertado:

“Sólo se SUPER-vive cuando uno, cada día, lo que hace es SOBRE-vivenciar”

Dicen que los mayas predijeron que este año sería el último. Pero, los entendidos en estas cosas, lo que dicen es que, lo que realmente ocurre es que cambia tanto todo, que empieza una nueva era.

No me puedo resistir a compartir contigo un chiste:

Mayas 2012

Hay otros zodíacos y pronósticos. El Zodiaco chino contiene doce signos. Cada uno de los doce vinieron a ser simbolizados por un animal emblemático: la Rata, el Buey, el Tigre, la Liebre, el Dragón, la Serpiente, el Caballo, la Cabra, el Mono, el Gallo, el Perro y el Jabalí.

Hay un cuento folklórico que describe cómo cada uno de los animales fue asignado al ciclo de los años: Hace muchísimo tiempo, Buda quiso reunir todos los animales de la tierra para designarlos un año a cada uno. Cuando el gato se enteró, puso al corriente a su amiga la rata, y los dos decidieron a acudir juntos al día siguiente. Sin embargo, al día siguiente la rata no despertó al gato. Así, el gato pasó toda la mañana durmiendo, como es la costumbre de los gatos. Por lo tanto el gato no llegó a tiempo a la reunión y no recibió su año. Por esto no existe el año del Gato. Y por esto los gatos odian las ratas. A cambio, la rata ganó el concurso y recibió el primer año del ciclo. Esto tampoco lo logró sin truco. Consciente de lo pequeña que era, sabía que no era capaz de competir con los demás. Fue cuando le rogó al buey que le dejara montar en su cabeza. El buey, en su bondad, consintió y salieron juntos. Justo al llegar, la rata se tiró de la cabeza del buey y cruzó la meta sola. Por esto el año de la Rata es el primero del ciclo, seguido por el año del Buey.

Cuantas ratas conocemos hoy… realitys, corazón, tv…. Y que pocas Irenas Sendler…

Si realmente este año es el último… Si realmente, no se que día de diciembre de 2012, lo que ocurre es que empieza una nueva era… Por favor: Haz que el primer año que empiece no sea el de la rata: Esa que “sobrevive”. Haz que sea ese año que no ha existido jamás. Haz que sea ese en el que las Sobre-Vivencias te lleven a una Super-vida. Haz que sea ese año que no ha existido nunca: El año del Gato.

Te abrazo.

Despertar y despertarse

 

Un nuevo año. Un nuevo día. Una nueva semana. …Que más da.

No es lo mismo despertar que despertarse. Como no es lo mismo despejar que despejarse.

…Que mas da: Un nuevo día, una nueva semana… …un nuevo año.

despertar

Sea lo que sea lo que empieces: No da lo mismo despertar que despertarse. Así que:

¡¡¡ARRIBAAAAAA!!!

¡¡¡Arriba con todo!!!

Pero sobre todo: Contigo mismo.

Anda, pon a tope el volumen y aprende a despertar:

 

De todos los día probables, esta niña va a tener el mejor día posible. No lo dudes.

Y si puedes conseguir tener el mejor día posible de entre todos los probables, tendremos la mejor semana de entre todas las probables. Y vamos a tener el mejor año.

Esto que empieza hoy: El primer día del resto de tu vida.

No hay nadie mejor que tú.

Mañana, cuando despiertes, despiértate.

Te abrazo.

Navidad

 

“El mejor regalo que le podemos hacer a otro no es sólo compartir nuestras riquezas, sino ayudarlo a descubrir la suyas propias”. Benjamín Disraeli

Como dice mi hermana: “No infravaloremos lo que podemos hacer”.

Sobre todo si sabemos buscar a Papa Noel. …Aunque no vaya vestido de rojo.

Está allí donde lo quieras ver: El horizonte no está en la realidad, sino en los ojos que lo miran.

feliz-navidad

 

Sobre todo si sabemos buscar a Papa Noel. …Aunque no vaya vestido de rojo

Feliz Navidad.

Te abrazo.