Introducción



El Tigre y la Liebre

 

Esta es la historia de una persona que estaba totalmente decepcionada con la humanidad. Su amargura era por la forma tan inhumana en que se comportaban todas las personas. Al parecer, a nadie le importaba ya nadie.

Dando un paseo por el monte, vio sorprendido que una pequeña liebre le llevaba comida a un enorme tigre malherido el cual no podía valerse por sí mismo. Le impresionó tanto al ver este hecho, que regresó al siguiente día para ver si el comportamiento de la liebre era casual o habitual.

liebre

 

Con enorme sorpresa pudo comprobar que la escena se repetía: la liebre dejaba un buen trozo de carne cerca del tigre. Pasaron los días y la escena se repitió de un modo idéntico, hasta que el tigre recuperó las fuerzas y pudo buscar la comida por su propia cuenta. Admirado por la solidaridad y cooperación entre los animales, se dijo:

"No todo está perdido. Si los animales, que son inferiores a nosotros, son capaces de ayudarse de este modo, mucho más lo haremos las personas".

 

tigre

 

Y decidió hacer la experiencia: En medio de una calle, se tiró al suelo, simulando que estaba herido, y se puso a esperar que pasara alguien y le ayudara. Pasaron las horas, llegó la noche y nadie se acercó en su ayuda.

Estuvo así durante todo el día siguiente.

Ya se iba a levantar, mucho más decepcionado que al principio, con la convicción de que la humanidad no tenía el menor remedio.

Sintió dentro de sí todo el desespero del hambriento, la soledad del enfermo, la tristeza del abandono, su corazón estaba devastado, y casi no sentía deseo de levantarse.

Entonces allí, en ese instante, lo oyó... Una hermosa voz, muy dentro de él le dijo:

“Si quieres encontrar a tus semejantes, …si quieres sentir que todo ha valido la pena, …si quieres seguir creyendo en la humanidad, …para encontrar a tus semejantes como hermanos, …deja de hacer de tigre y simplemente sé la liebre".

Te abrazo.

monje-tigre

Inspirar Confianza


A lo largo del camino, la mayoría de nosotros hemos tenido algún tipo de experiencia en la que alguien creyó en nosotros y cambió nuestras vidas.

Cuando los asistentes a nuestros programas de liderazgo comparten sus sentimientos sobre la persona que más ha influido en sus vidas, suele ser alguien que creyó en ellos cuando nadie más lo hizo. Un progenitor o, en ocasiones, un profesor, un entrenador o un mentor en el trabajo.

Lo más emocionante es darse cuenta de que nosotros podemos hacer lo mismo por los demás. Podemos creer en ellos, ampliar nuestra confianza. Podemos ayudarles a afrontar los retos, a descubrir su potencial, a realizar contribuciones que nos beneficien a todos.

Dean Sanders, antiguo vicepresidente ejecutivo de operaciones de Wal-Mart, contaba que Sam Walton, fundador de la compañía, después de visitar los establecimientos, le llamaba a su regreso y le decía: “Dale a ese chico una tienda para que la dirija. Está preparado”. Cuando Dean expresaba sus dudas sobre la experiencia de alguno de los elegidos, Sam respondía:

Incluso una sobredosis de confianza que, en ocasiones, implica el riesgo de ser engañado o terminar decepcionado, demuestra más sabiduría, a la larga, que dar por sentado que la mayoría de las personas son incompetentes o poco sinceras.

Sam Walton


¿Cómo te sientes cuando alguien te dice: “¡Tú puedes hacerlo! Eres creíble. Tienes el carácter y la competencia necesarios para lograr lo que te propones. Creo en ti; confío en ti”. En ocasiones, el mero hecho de escuchar esas palabras provoca toda la inspiración necesaria para alcanzar el éxito.

Los líderes que amplían su confianza hacia nosotros se convierten en nuestros mentores, modelos y héroes. Nos sentimos abrumados por la gratitud cuando pensamos en ellos y en cómo han cambiado nuestra vida. Las empresas que optan por ampliar la confianza a sus empleados se convierten en lugares perfectos para trabajar.

Los principales hallazgos de veinte años de investigación lo certifican: que la confianza entre jefes y empleados es la característica que define los mejores lugares para trabajar.

Este mismo tipo de liderazgo inspira confianza en casa. Considera la diferencia que supone en la vida de los hijos cuando sus padres les dicen “Te quiero. Creo en ti. Confío en ti” y les ayudan a desarrollar carácter y competencia al otorgarles responsabilidades (tareas con confianza).

Como ya he dicho, la primera tarea al liderar, en el trabajo o en casa, consiste en inspirar confianza. Se trata de sacar lo mejor de los demás encomendándoles trabajos de responsabilidad, y de crear un entorno en el que la  confianza inspire creatividad y posibilidad.

Es mejor confiar y sufrir alguna decepción que ser siempre desconfiado y tener razón de vez en cuando.

Al final añadiría: "¡Creo en ti, confío en ti!"

Y, por supuesto, te abrazo.

Emociones-La sombra y la luz

 

Como consultor en RRHH una de las actividades que realizo es compartir cursos. (Porque yo no imparto cursos: Los comparto). Ocasionalmente decido presentarme en algunos de ellos como topógrafo. Y, claro, cuando alguien asiste a un curso de dirección, o de ventas, o de gestión… …causa una cierta sorpresa que el consultor-instructor se presente como topógrafo.

Intento ayudar, no sé si con demasiado éxito, con una aclaración posterior: “Sí, soy topógrafo: Un topógrafo de emociones.”

Vio el semáforo ponerse en amarillo y decidió detenerse frente a la línea del paso de peatones.
El hombre que estaba en el automóvil de atrás se puso furioso. Empezó a tocar el claxon. También abrió la ventanilla y lo insultó.
En medio de su pataleta, vio que alguien le tocaba el cristal de el otro lado.
Allí, parado junto a él, estaba un policía mirándolo muy seriamente. El oficial le ordenó salir del coche y lo llevó a la comisaría donde lo revisaron de arriba abajo, le pidieron todos los papeles y procedieron con todas las preventivas. Después de un par de horas, el policía se acercó y lo dejó libre diciéndole:
“Caballero, lamento mucho este error”. Le traje porque le escuché furioso insultando al otro conductor, queriendo pasarle por encima, maldiciendo, gritando improperios y diciendo palabras soeces.
El tema fue que al acercarme para ver que le pasaba vi que, de su espejo retrovisor colgaba un signo de la Paz, en el cristal de atrás tenía una pegatina que decía ‘Yo elijo la Vida’; otra que decía ‘Sígueme el Domingo a la Iglesia’ y finalmente, el emblema de la Serenidad. …"Como era de esperar: ¡Supuse que el auto era robado!”

¿Puedes reconocerte siendo de una manera en una determinada circunstancia y diferente en otras?

¿Cuál es el precio que pagamos por nuestras contradicciones?

Zidane_cabezazoEn la final del Mundial de fútbol de 2006 el jugador francés Zinedine Zidane fue expulsado en los últimos minutos del partido por haberle dado un cabezazo al defensor italiano Marco Materazzi. De los que vieron ese partido, pocos se acuerdan si ganó Francia o Italia. En cambio, todo el mundo que lo vio, se acuerda de ese cabezazo. ¿Cómo podía ser que un jugador profesional cometiera una falta tan importante en el mejor momento de su carrera?

Sin embargo, es esto lo que hacemos a diario todos. Lo hacemos cuando saboteamos nuestros objetivos. Como si fuéramos nuestros propios enemigos. Son esas cosas que, decimos, ocurren “sin pensar”: Son las emociones. Y cómo las gestionamos.

¿Puedes ver como se resiente tu confianza en ti mismo cuando dices que vas a hacer algo y no lo haces? ¿O cuando consideras que algo es importante pero no lo tienes en cuenta? En esos momentos puedes culpar a lo que sea: a tu entorno, tu suerte, tu pareja, tu jefe, tus padres, tus hijos, tu trabajo… ..al universo que se ha confabulado contra ti. Pero, en el fondo, tú sabes quién te saboteó: Tú. Tú en uno de “esos momentos” de “sin pensar”.mala sombra

Carl Jung desarrolló el concepto y lo llamó nuestra sombra, también le podríamos llamar nuestro rival. Esa parte interna que no quiere que logremos el éxito y nos sabotea como puede.

jung

Parece sencillo: Es sólo una cuestión de vivir alineado con valores, hacerlos importantes y vivir de acuerdo con ellos.

¿Para qué? Te diría que para sentirnos bien con nosotros mismos.

Observa tus mensajes: Qué estás convirtiendo en importante y luego piensa si vives de acuerdo con ello. Observa las frases que subrayas o recortas. Sí, esas que tienes en tu ordenador. Esas que cuelgas en facebook. Si, esas que hablan de la sabiduría de la vida. ¿Vives de acuerdo con ellas? ¿O son solo bonitas y por eso las guardas o clicas “me gusta”?

La sombra no existe sin la luz.

En la vida hay cosas que nos hacen reaccionar de la manera contraria a la que necesitaríamos porque nos vemos apretados. Presionados. En tensión. Pero somos nosotros los que hacemos lo que no tenemos que hacer.

Seguramente habrá situaciones o personas que harán cosas para que nosotros mismos nos expulsemos del partido de la vida. Pero siempre tendremos la posibilidad de elegir cómo reaccionar y en ese lugar vivirá nuestro poder personal. ¿Ganas tu o gana tu sombra? Eso te muestra quien tiene mas desarrollado el poder.

¿Quién gana cuando postergas una acción que sabes que necesitas hacer para lograr tu objetivo?
¿Quién gana cuando el miedo frena eso habías decidido que tenías que hacer?

¿Tu luz? ¿O tu sombra?

“En cierta ocasión un belicoso samurái desafió a un anciano maestro zen a que le explicara los conceptos de cielo y el infierno. Pero el monje replicó con desprecio:

- ¡No eres más que un patán y no puedo malgastar mi tiempo con tus tonterías!

El samurái, herido en su honor, montó en cólera y, desenvainando la espada, exclamó:

-Tu impertinencia te costará la vida.

-¡Eso -replicó entonces el maestro-es el infierno!

Conmovido por la exactitud, precisión y contundencia de las palabras del maestro sobre la cólera que le estaba atenazando, el samurái se calmó, envainó la espada y se postró ante él, agradecido.

-¡Y eso-concluyó entonces el maestro-, eso es el cielo!”

Esta reacción se denomina secuestro emocional, e ilustra a la perfección la diferencia entre permanecer atrapado por un sentimiento y darse cuenta de que uno está siendo arrastrado por él. Darse cuenta de los propios sentimientos en el mismo momento en que éstos tienen lugar constituye la piedra sobre la que se construye la inteligencia emocional.

La sombra sólo es ausencia de luz.

Todo lo que necesitas saber está dentro de ti. Tú eres el profesor y el alumno: el puente entre ambos es lo que vas aprehendiendo a lo largo de la vida. Más que nada porque no hay maestros, sólo espejos donde verse reflejado. Y los espejos, para reflejar, necesitan luz. Tu luz.

La sombra y la luz, el cielo y el infierno… están en ti. Con esas frases, con esos “me gusta”, con lo que cuelgas en facebook… Con eso, sé por que cosa apuestas. ¿Pero qué ganará?: Tu decides qué quieres que gane.

Te abrazo.