Introducción



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El Currículum

Pablo tiene algo más de 50 años y me lo encuentro en una callejuela poco concurrida, por la que se acostumbra a atajar. Parece esperar a alguien allí en el único rincón de la calle donde hay un pequeño rayo de sol.

- ¿Qué haces por aquí?, -le pregunto-. ¿Esperando a alguien?

- Ya ves:Tomando el sol. -Me contesta-.

Seguramente al ver mi expresión, me aclara:

- He salido a dar una vuelta para despejarme y al pasar por aquí, en este trocito que da el sol, aprovecho para disfrutarlo.

- Pues yo voy a hacer un café. ¿Te apetece? –Le digo mientras le doy un golpecito en el hombro.

Al mismo tiempo que asiente, echa a andar y lo hace en el mismo sentido que yo llevaba, poniéndose a mi lado.

Ya en la cafetería, decido no iniciar ninguna conversación ni preguntarle nada. Le damos un par de sorbos a nuestro respectivos cortados, muy espaciados entre sí. Parece que Pablo decide romper ese silencio.

- Hace tres o cuatro horas, que acabo de enviar el enésimo currículum. Enviarlo me ha obligado a repasarlo y revisarlo por enésima vez. Hace ya muchos días removiendo el tema. Y haciendo y rehaciendo cartas de acompañamiento…

Ahí hace una pequeña pausa. Su actitud es buena. Su expresión y su comunicación no verbal también. Pablo siempre ha sido un guerrero, y mantiene ese espíritu. Pero, el par de veces que suelta la palabra “enésimo”, resuenan en mi cabeza como “pesadas”.

En esta pausa, Pablo fija su mirada en el exterior de la cafetería. Mira sin ver: Una de esas miradas que van al interior de uno, más que a lo que se está mirando fuera. Vuelve de ese viaje interior para tomar otro sorbo y continuar:

- Cada vez que no sale bien, te planteas que es lo que podrías haber hecho mejor o diferente. Y, mientras, a continuar trabajando: Hacer lo que tienes que hacer. Y a buscar. Y a ir tirando. Supongo que las últimas semanas han sido especialmente intensas y hoy me está saliendo algo difícil de explicar. Hoy tengo la pausa suficiente para coger perspectiva y ver mejor. Ver lo que durante unos días sólo he podido mirar. Y se juntan muchas cosas en la cabeza.

Aún no sé muy bien cómo puedo ayudarle. Ni tampoco si quiere o necesita que le ayuden. En cualquier caso, decido preguntárselo para ver que propone.

- ¿Puedo echarte una mano en algo?

- Hombre, con tu experiencia leyendo tantos y tantos currículums, ¿Te importaría darles un vistazo a los míos y así me das tu opinión de lo que ves en ellos? Cualquier sugerencia será bien recibida.

Mi intuición me dice que su petición nada tiene que ver con mi visión técnica. Esto se solucionaría con un: “Envíamelos, les echo un vistazo y te digo lo que”. Creo que va más allá de la lectura y evaluación de sus CVs.

Creo que lo que necesita es comprensión y empatía a modo de tirita para su soledad y un analgésico para su incipiente dolor de autoestima.

Podría sacar el famoso BILLETE. Pero esa historia Pablo ya se la sabe.

Mientras le doy vueltas, Pablo saca unos papeles de un bolso que lleva en bandolera del que yo apenas había reparado. Me cuenta que ha estado navegando entre diferentes currículums: el CV 2018 de gestión, el CV 2017 en el que había aquello… El CV que envió al último anuncio, el que envió a aquel otro… Y ya ha hecho el envío de la versión nueva que ha construido para la ocasión de esta mañana. Y que qué me parece.

Sobrevuelo con la mirada esos folios, parándome encima de algunos detalles. Son todos parecidos, pero él insiste en destacarme los matices y detalles que los hace diferentes. Me doy cuenta que, en su afán, está empezando a dar importancia a cuestiones que, objetivamente hablando, son menores. Sobre todo porque la lectura que va a hacer el destinatario va a estar, muy probablemente, cargada de displicencia.

Es entonces cuando, dándole la vuelta a uno de esos papeles, se me ocurre decirle:

- ¿Y si hicieras el currículum ahora, de nuevo, que pondrías? Explícame quién eres. Explícale al mundo quién es Pablo. Quién es Pablo hoy y adonde va.


idea


Su mirada vidriosa me dice que he tocado. No querría herirle: Un golpe dado en mal lugar o en mal momento puede producir eso. Justo cuando veo que sus ojos parecen inundarse, se ilumina una sonrisa en su cara, que llena todo el local de luz. O quizá solo mi corazón, pero produce el mismo efecto.

Manteniendo su sonrisa entiendo que acepta el juego. Y mucho más: se asocia con complicidad traviesa a mi propuesta. Entiende lo que quiero y pretendo. Y tras un tiempo en silencio, acariciando el boli, mirando fijamente ese papel en blanco, me escribe…


Currículum vitae


He aprendido y…

Pretendo conjugar los verbos en presente.

Para alejarme, en un salto, del pesar

de un pretérito que no fue perfecto.


Vengo…

Con lo que he sido y con lo que seré.

Con edad suficiente para saber disfrutar

los momentos de claridad escasos.

Recogiendo la fuerza que dan,

para continuar buscando esa luz.

Tan esquiva y fugaz. Como un horizonte:

Tan inalcanzable como imprescindible.


Tengo…

Una interminable lista de sueños aún por cumplir.

Un voluminoso equipaje lleno

de errores que no resultaron fatales.

Esa edad, con la presbicia necesaria

para dejar de observar detalles que afean.

Aunque al mirarlos sepa que están.


Busco…

Poner la invencible fuerza que tienen los débiles.

Sentirme vulnerable para poder sentirme invencible.

La pasión que se esconde en el rincón

entre lo que he amado y lo que amaré.

La incertidumbre del que siempre se atreve.

La indulgencia de las estimulantes promesas.

Encontrar la insignificante prueba de mi existencia

entre lo que perdí y lo que ganaré.

A quien sea capaz de entenderlo.


Entenderle es valorarle. Yo le entiendo pero sobre todo le valoro. ¿Le entiendes tú?

Te abrazo

Homenaje a un payaso.

 

Seguramente no voy a poder ver más ninguna de sus películas con los mismos ojos. Con esos ojos con los que acostumbraba a ver todas sus obras. Otro payaso que muere de tristeza. Otro más aunque este se me antojaba diferente. Quizá más fuerte. Torpe de mí.

Un día de agosto. Canícula. En concreto 12 de Agosto de un verano raro. Demasiado raro. Y amanezco con la noticia de que Robin Williams ha sido encontrado a sus 63 años, fallecido, en su apartamento. Ya en las noticias de las siete de la mañana apuntan a que, posiblemente, ha sido debido a un suicidio.

Habrá que ponerlo en cuarentena eso del suicidio, pienso en ese momento: La celeridad con la que los medios intentan competir con las nuevas tecnologías hacen cometer muchos errores y de mucho bulto.

En el transcurso de las horas parece que se confirma que sus adicciones le han llevado a un túnel tan oscuro que solo veía como solución el suicidio. Esa maldita depresión. Esos fármacos imposibles. Esa soledad que viene sobrevenida a esa enfermedad y a esos fármacos.

Llevo todo el día (y lo que colgará) leyendo frases que se atribuyen a él. Y, de hecho, son de sus personajes. Al menos la mayoría de ellas ya que, entre su capacidad de improvisación y sus colaboraciones en guiones de algunas de sus películas, alguna, incluso, podría ser hasta suya.

Robin Williams improvisó una parte del diálogo con Dammon en El indomable Will Hunting. Se trata de la escena en la que habla de su esposa y sus pedos en la cama. Es por eso que Damon se reía con tantas ganas. Dicen que así era Robin Williams.

Improvisó la mayor parte de su diálogo en Aladdin. La película llegó a recaudar más de 200 millones de dólares a nivel nacional. “Disney más tarde le envió una pintura de Picasso como una forma de darle las gracias por su trabajo”, por el que “solo” ganó 75.000 dólares por dar voz al Genio.

 

patch adams

Lo que sí es cierto es que durante el rodaje de “La Lista de Schindler”, Steven Spielberg solía recibir llamadas de Robin Williams en las que le contaba chistes para animarle. La historia que contaba esa película se hacia tan dura que Spielberg activaba el altavoz del teléfono para animar al reparto. Dicen que así era Robin Williams.

También era un buen amigo de Christopher Reeve (Superman). Estudiaron arte dramático juntos y compartieron habitación durante esos años de estudio.

Williams-Reeve

Después de la lesión medular de Christopher Reeve, que lo dejó tetrapléjico en 1995, Robin irrumpió en su habitación de la UCI disfrazado de médico y afirmando que era un proctólogo y que le iba a realizar un examen rectal. Reeve dijo que fue la primera vez que se rió desde el accidente. Williams se comprometió a pagar los costes del hospital que el seguro no cubría. Finalmente Williams también se involucró profundamente con la fundación de Reeve, La Fundación Christopher Reeve Paralysis (CRPF).

williams reeve

Siempre estuvo al lado de Christopher en toda su increíble lucha con tetraplejia.

“Antes de que me pasara todo esto, siempre pensé que Robin Williams era un actor increíble, pero ahora se ha convertido en mucho más que eso, es mis ojos. Es un ser humano maravilloso y un verdadero amigo”.  Christopher Reeve

Dicen que así era Robin Williams.

Le he oído decir muchas cosas en sus películas a través de sus personajes. Cosas que me han ayudado. Cosas que creo que han ayudado a mucha gente.

robin-williams-butterfly

Me duele que esas cosas no fueran suficientes para ayudarle a él.

Otro payaso que muere de tristeza. Dejándonos un poco huérfanos. A solas con nuestra propia risa. Que es nuestra, aunque la provocara él. Dicen que así era Robin Williams.

Te abrazo.

robin williams cheerleader

Las bicicletas son para el verano

 

Es el título de una película del año 83. La historia se inicia en el verano madrileño de 1936, cuando Luisito  que ha suspendido Física, se queda sin la bicicleta que le habían prometido sus padres. Estalla la guerra civil española (Esa que duró tres años y la victoria cuarenta) y la familia deberá adaptarse al miedo, al hambre, a la alteración de las costumbres. Cuando la historia parece haber concluido al llegar la paz, el padre observa con amargura que no es la paz lo que les ha venido, sino la Victoria. "Sabe Dios cuándo habrá otro verano" concluye.

las_bicicletas_son_para_el_verano

Hoy me apetece escribir una entrada diferente. No sé si motivadora o no. Pero necesito decir todo esto que voy a decir. Y donde mejor que, aquí, donde hay alguien que me lee. Eso me va a dar la sensación de que no estoy hablando solo. Pues mira, mejor: Te lo voy a decir a ti. (Aunque me lo esté diciendo a mí mismo)

Intento hacer escritos que sean atemporales. Pero en algunas ocasiones no puedo abstraerme, al escribirlos, del día que estamos o de la época del año… …O de la época que nos está tocando vivir.

Y hoy es treinta de Julio: Plena canícula.

Por lo general en estas fechas hay “alguna gente” que ya ha hecho vacaciones y, la mayoría, que está a las puertas de hacerlas. Yo no sé tú, pero yo, las necesito como nunca las he necesitado. Si me has ido leyendo en otros post, sabrás que me estuve mucho tiempo sin hacerlas. Creo que era en la entrada: El día en que volví a llorar, donde lo explicaba. Y no era extraordinario eso: Me divertía tanto trabajando que no me costaba trabajo divertirme. …Hasta que dejé de hacerlo. (Como cuento ahí)

Pero ahora es diferente. Las necesito. Las necesito esta vez, no por que no me divierta mi trabajo. Aún lo encuentro apasionante, enriquecedor, retante, variopinto, diferente… Es mi misión de vida. Y precisamente por eso las necesito. Me he dado cuenta que estoy hasta las narices de buscarle oportunidades a esta maldita crisis. (Esta última frase está reescrita: De natural me sale mucho más brutal y soez)

Seguramente…, que te voy a contar a ti que no sepas.

Pues sí que te lo cuento para que no te equivoques: Estas vacaciones las necesitas. ¡Pero no como siempre! Esta vez es como nunca.

¿Porque necesitas coger fuerzas? NO. Porque esta vez necesitas oxígeno, aire fresco, pensar, reflexionar… …o incluso dejar de hacerlo. Necesitas recuperar tus bases, tus porqués, reencontrarte con tus Motivos (Sí, esos con mayúsculas). Las necesitas para desconectar, para hacer esas cosas que te placen y que no cuestan dinero. Estar con la familia porque estás a gusto con ella y no porque ahora toca estar juntos. Para viajar si puedes. Y si no puedes, sal. Por ahí. Respira. Mira esas cosas que nunca miras por la calle. Entretente. Pierde el tiempo. Estas vacaciones no son para descansar. Son para hacer esto.

Tienes que meter en una caja de cartón el desánimo, las quejas, el desencanto, ese ceño fruncido, ese rictus que se te ha puesto en la boca de no sonreír… y quemas esa caja. O la metes en el último rincón del trastero más lejano. Tienes que recuperar el optimismo, la sonrisa, la rabia, la ambición, la esperanza, la fe. Estas vacaciones no son para descansar. Son para hacer esto.

Deja de ver las noticias, de leer periódicos, de escuchar la radio. Aléjate de todo eso y de quien quiera hablar de eso. Los únicos papeles que necesitas son la cartelera de los cines, los programas de las fiestas del pueblo más cercano donde estés y algún que otro mapa. (No muchos mapas: Es mejor perderse.)

Y pregúntale al acomodador del cine (Sí, ese que te corta la entrada y que apenas os miráis habitualmente)  qué película ha visto él y cuál es la que más le ha gustado. Si te tomas una horchata, dile a la horchatera que tiene los ojos muy bonitos o que la horchata es excelente o muy fresca. Estas vacaciones no son para descansar. Son para hacer esto.

Respira, huele, escucha, mira, pedalea, lee algo que te inspire, da la mano, habla, pasea, saborea, abraza, sonríe… …vive.

Vive saboreando. Porque comer, come cualquiera. Pero saborear… …eso sólo está al alcance de unos pocos. Nada puede estropearte cada momento si no dejas que lo haga. Y menos puede estropearlo lo que ya has pasado. Tampoco dejes que ninguno de esos nubarrones del horizonte que aún no han llegado te roben ni un minuto. Porque estos minutos los necesitas y no van a volver.

Las bicicletas son para el verano. Y ya sabes: "Sabe Dios cuándo habrá otro verano"

Vive, porque a la vuelta todo va a ser duro. La mejor preparación para eso es que nos pille VIVOS. Con aire fresco. Con energía. Con propósito. Con la ambición de conseguirlo. Así que reponte, reconfórtate y vuelve con ganas de cambiar a las cosas.

Yo voy a seguir escribiendo. Y, a lo mejor, alguna de las cosas que escriba las publico aquí a lo largo de este angosto agosto. Si quieres visitarme y algo de lo que hay escrito aquí, a lo largo de estos cuatro años, te sirve, pues mejor que mejor. Me alegraré. (Si me entero).

Entretanto, ya sabes,

Te abrazo. (Felices Vacaciones)

Invierno - Sala de espera

 

Hoy también hay una pequeña historia. Pero, una vez más, romperé todos los manuales de como escribir un blog y la voy a contar al final.

Invierno: Una gran sala de espera. Una espera de tres meses.

Tiempo de gripe. Según el Diccionario etimológico de Joan Coromines, la palabra gripe deriva de la palabra francesa grippe, que a su vez deriva del término suizo-alemán grüppi, que significa "agacharse, acurrucarse", o también "temblar de frío" y "encontrarse mal". En inglés se llama flu, abreviatura del italiano influenza, palabra que se usaba en el siglo XV para referirse al contagio de una enfermedad como la "influencia" que una persona enferma ejercía sobre otra. En cuanto a catarro, el término procede del griego katárrhus, que significa "corre (un líquido) de arriba a abajo", según Coromines.

No es un catarro lo que te lleva a un hospital. Tampoco una gripe. A no ser que se crucen otras dolencias en ti, que lo compliquen todo. Aunque si te puede llevar ahí la dolencia de un ser querido. Es uno de “esos” momentos en que uno revaloriza muchas cuestiones. O las pone en valor. Estoy viviendo un periplo por muchas salas de espera últimamente.

Y espera. Espera que te toque. Espera que la prueba haya salido bien. Espera que el resultado (Eso que no vas a entender del todo) sea favorable. ¿Cómo sabes si es favorable si no lo entiendes? Espera a ver si alguien te lo explica. A veces la explicación lo complica todo. Más. Y te toca volver a esperar. Luego vuelves a esperar: Esperar que el tratamiento haga su efecto. Llega un momento que profesionalizas la espera: Revistas, periódicos, sudokus…

Ahí están. Esperándote ellas a ti. Las salas de espera.

Lleida HUAV 12

Nunca me ha gustado esperar. Supongo que a ti tampoco. Paciencia.

Lleida HUAV 11

Esperar es pasivo. La esperanza es pasiva:  Esperanza: Estado del ánimo en el cual se nos presenta como posible lo que deseamos. ¿Pero que haces para que ocurra? ¡Habrá que hacer algo para que además de posible acabe siendo probable!

Nada que ver con expectar. (Que, por cierto, no existe como palabra reconocida por la RAE) Expectar vendría a ser esperar activamente. Expectativa: Posibilidad razonable de que algo suceda.

Porque, no me negarás, que no es lo mismo tener la esperanza de que algo ocurra, a hacer algo con la expectativa de que ocurra.

Lleida HUAV 14

Hubo quien dijo que la esperanza es eso que uno tiene cuando pierde la fe. Y, dicen, que lo último que se pierde es la esperanza.

Con lo cual, el orden debe ser ese: Uno pierde la fe… y al cabo de un tiempo la esperanza.

Pero la fe es lo que uno cree. Fe en ti mismo, en lo que haces, en que puedes conseguir eso que te propones… La fe es lo que uno piensa.

Y la gran enemiga de la espera es la tristeza. Porque mediatiza lo que uno piensa. Y entonces pierdes la fe. Y al tiempo la esperanza.

Sí, hay mucha tristeza en las salas de espera. Tanta gente en las salas de espera con toda la soledad que la tristeza es capaz de dar. Con la tristeza como única compañía. La tristeza no es la expresión de que nadie nos quiera, sino el impacto negativo de no quererse uno mismo.

Todo cambiaría si en vez de salas de espera hubiera salas de expectativa. Que la gente tuviera claro que mientras está ahí, debe continuar trabajando-se. Haciendo. Mientras haces y piensas en qué más puedes hacer, mantienes la fe. Y así nunca pierdes la esperanza.

Invierno. La gran sala de espera. Tiempo de tristeza. Una espera de tres meses. La tristeza puede durar más. Estamos tristes y sin ganas de hablar porque los demás no comprenden lo que nos pasa por dentro, no entienden nada de lo que queremos decir. Más de un veinte por ciento de las personas están aquejadas por una tristeza inexplicable.

Estando en una sala de espera me encontré, coincidiendo ahí, con un amigo sumido en su tristeza. Al rato de hablar con él se me ocurrió explicarle un chiste. Y se rió.

Al cabo de unos minutos le volví a contar el mismo chiste. Y apenas sonrió. Era uno de esos chistes rápidos; así que me permití explicárselo varias veces seguidas más. Llegó un momento que ni sonreía. Sólo me miraba con perplejidad. Fue entonces cuando le dije: si no puedes reírte varias veces de una sola cosa… ¿Porqué lloras por lo mismo una y otra vez?

Pronto se va a acabar el invierno. Sólo dura, como cada año, tres meses. En vez de esperar, vamos a expectar. ¿El qué? Pues ese mundo que viene. El que vamos a construir. Juntos.

Te abrazo.

Siempre que lo necesites, léelo

 

Apártate y olvida

a los mediocres que te dicen que no se puede,

a los cobardes que te dicen que no te arriesgues,

al desconfiado que te dice que yo no creo,

al fracasado que te dice que no lo intentes.

Y escucha

al optimista que te dice: Avanza que tu puedes,

a los valientes que te dicen que no te rindas,

a los entusiastas que te animan y te dan aliento,

a los grandes triunfadores: Esos que sueñan lo imposible y hacen que sea posible.

 ____¡SÍ... …SE PUEDE!_____

No lo intentes: ¡¡¡HÁZLO!!!

sonrisa

Solo el que es capaz de dominarse hasta sonreír en la mayor de sus dificultades es el que ha llegado a poseer la mayor de las sabidurías de la vida.

Porque esta vida es como una bicicleta, solo te caes si dejas de pedalear.

bicicleta

bicicletas pedaleando

Tienes mucha gente contigo

¡¡Vamos a por ello!!

Todo va a salir bien

Te abrazo

Instantes dentro de Momentos

 

Algunos de los mejores momentos de la vida son:

Enamorarse. Encontrar miles de mails cuando vuelves de las vacaciones. Reírte de ti mismo.
Reírte hasta que te duela la tripa.

Pasear por algún lugar bonito. Escuchar tu canción favorita en la radio. Escuchar la canción que te hace recordar a 'esa' persona especial.

Acostarte en tu cama y escuchar como llueve afuera. Despertarte y darte cuenta que todavía podías dormir un par de horas. Salir de la ducha y que la toalla esté calientita.

Aprobar el último examen. (¿Alguna vez será el último?)

Recibir una llamada de alguien que hace mucho no ves. Una buena conversación. Llamadas a la medianoche que duran horas.

Encontrar dinero en un pantalón que no usabas desde el año pasado. Escuchar accidentalmente que alguien dice algo bueno de ti. Ser parte de un equipo.

El primer beso.

Hacer nuevos amigos: ”Se necesita solo de un minuto para que te fijes en alguien, una hora para que te guste, un día para quererlo, pero se necesita de toda una vida para que lo puedas olvidar”.

Sentir cosquillitas en la panza cada vez que ves a 'esa' persona.
Pasar un rato con tus mejores amigos.
Ver felices a las personas que quieres.
Usar “ese” jersey y que todavía huela a “ese” perfume.

Volver a ver a un viejo amigo y sentir que las cosas no han cambiado. O que habiendo cambiado todo, no ha cambiado nada.

Mirar un atardecer. Un amanecer. La luna. ….La vida.
Tener a alguien que te diga que te quiere.

Espero que te rodees de la gente que realmente te importa. En medio siempre habrá quizá alguien que te importará menos. Pero sobre todo, no dejes de estar contigo mismo de vez en cuando. Nunca dejes de importarte.

Mirar el cielo. mirando al cielo2

Dormir bajo un árbol.siesta

Andar descalzo por la hierba.pies-en-la-hierba O por la arena fría de la playa. …O por la luna.mujer contemplndo el mar

Oler la brisa del mar.

Caminar bajo la lluvia. Un café sólo. O con leche. O con los amigos. Un café corto. O largo, sin mirar el reloj. Mirar de dentro hacia afuera. Soñar.

Regalar una sonrisa. Una palabra amable. Una caricia.

Volver a mirar al cielo y envolver recuerdos.

Esos que están hecho de momentos. Momentos de esos, para los que no tenemos un momento el resto del año.

“Un día de estos… …No es ninguno de estos días” digo yo en los cursos de Gestión del Tiempo. Cuantas veces hemos dicho: “Un día de estos… quedamos, tomamos un café, nos vemos, charlamos… Y ¿Cuántos de esos días realmente han llegado?

Un momento parece que no es nada: ¡¡Ahora vooooy, un momeeentooo!!! decimos.

Pero sólo lo parece, porque de la vida, lo mejor, se encierra en momentos.

Disfruta cada Momento. Busca cada Momento. Vive cada Momento. Siente cada Instante.

Tus ojos, en este instante, me dicen que empieza un nuevo tiempo. Quizá de frío o de lluvia. Los días más cortos cada vez. Cada vez las noches más largas. El viento sopla y te alborota el pelo. Cógete fuerte. Nunca, nunca nada más, te podrá mover.

Te abrazo.

Un mal día



 

¡¡Escúchame!!


Puedes sentir soledad y estar en medio de un millón de personas, puedes gritar y que nadie te oiga, o preguntar y que nadie te conteste.

Puedes querer y no tener, …luchar y no conseguir, …pelear y no ganar, …dar y no recibir.   Pero... ¿Sabes qué?

Habrá otros momentos en que estés solo pero te sientas rodeado de mil personas que te quieren.

Sin decir nada, alguien sabrá que las cosas no van bien. Sin preguntar te dirán lo que necesites oír, conseguirás cosas sin luchar; Sobre todo aquellas que no quieras, pero ganarás batallas sin dejarte la piel en el camino. Recibirás sin tener que dar nada a cambio. …Como alguna vez te ha ocurrido.

Y después de todo esto, alguien te enseñará que el único truco que sirve es seguir y sonreír pase lo que pase.

Yo te sonrío. Espero que tu, ahora, estés sonriendo.

Te abrazo.

Amor y Belleza

Hoy hay otra historia. Pero antes de contártela me gustaría hacer un par o tres de reflexiones. (Espero que, a pesar de ello, llegues a conocer la bonita historia del final)

Cada vez que oigo que alguien se define como amigo de sus amigos, reconozco que siempre he creído que eso no tiene ningún mérito: No creo que sea una acto de excelso amor, amar a quien te ama.

Sobre la Amistad: Porque del mismo modo que somos serviciales y generosos sin buscar el reconocimiento, pues no prestamos nuestros servicios por interés, sino que estamos naturalmente inclinados a la generosidad, así también pienso , la amistad debe buscarse, no animados por un espíritu mercantil, sino con la convicción de que todo su provecho está en el amor mismo.

Cicerón

 

El amor. Qué decir del amor que no se haya dicho ya.

El amor infantil sigue el principio: Amo porque me aman.

El amor maduro obedece al principio: Me aman porque amo.

El amor inmaduro dice: Te amo porque lo necesito.

El amor maduro dice: Te necesito porque te amo.

Erich Fromm

 

Que genial me ha parecido siempre Erich Fromm.

Y la belleza. De ella Borges dijo:

Al cabo de los años he observado que la belleza, como la felicidad, es frecuente. No pasa un día en que no estemos, un instante, en el paraíso.

 

De ahí, como ves, ya se salta a la felicidad. Y de la felicidad, saltaríamos fácil y rápidamente al éxito. Pero estos… …ya serán otros temas para otros días.

Quiero hoy, para ti, juntar los conceptos de amor y de belleza. Tanto el uno como la otra son dos grandes fuentes de motivación. Aunque contrariamente a lo que aparenta, la naturaleza de su motor no está en “lo otro”. Sino en la capacidad de sentirlos y apreciarlos desde dentro de uno mismo.

Admirar algo bonito y bello, es como ser amigo de tus amigos: No tiene mérito. Lo mágico empieza cuando aprendes a descubrir belleza donde es difícil apreciarla. Donde otros no la ven.

En cuanto eres capaz de verla ya no dejas de verla nunca ahí. Y como dice Borges, en ese instante estás en el paraíso. Cuando desde dentro de ti mismo nace esa sensación de aprecio, eso que contemplas es… redondo, equilibrado, bonito, …perfecto. Como dice mi amiga 2.0, Brenda Rodríguez: En el momento en que la belleza se quiso perfeccionar se hizo espantosa. :)

Si ves la belleza así, ¡Que cercanos están la belleza y el amor!

Ya vaaaaaaa, ya vaaaaaaa. Ahora viene la historia. Es otro clásico. Y la voy a relatar tal y como la recuerdo.

John Slezak se levantó de su asiento arreglando su uniforme, y estudió la multitud de gente que se abría paso hacia la Gran Estación Central.

Estación central

Buscó la chica cuyo corazón conocía pero cuya cara nunca había visto: ... la chica de la rosa.

rosa blanca

El interés en ella había comenzado 13 meses antes en una Biblioteca de Florida. Tomando un libro del estante se encontró intrigado, no por las palabras del libro sino por las notas escritas en el margen. La escritura suave reflejaba un alma pensativa y una mente brillante. En la parte del frente del libro descubrió el nombre de la dueña anterior, la señorita Maynell.

Con tiempo y esfuerzo localizó su dirección. Ella vivía en Nueva York. Le escribió una carta para presentarse y para invitarla. Pero al día siguiente, John embarcó para servir en la II Guerra Mundial.

Durante un año y un mes, los dos se conocieron a través del correo, y un romance fue creciendo. John le pidió una fotografía, pero ella se negó. Ella sentía que si a él de verdad le importaba, no importaría como fuera ella.

Cuando por fin llego el día en que él regresaba de Europa, arreglaron su primer encuentro: a las 7:00 de la tarde en la Gran Estación Central de Nueva York.

“Tú me reconocerás”, ella dijo, “por la rosa que llevaré”.

Así que a las 7:00 John estaba en la estación buscándola.

Dejaré que John Slezak te diga lo que sucedió:

"Una joven mujer vino hacia mi. Tenía una figura alta y esbelta. Su cabello rubio y rizado se encontraba detrás de sus delicadas orejas; sus ojos eran azules como flores. Sus labios y su mentón tenían una gentil firmeza y en su traje verde pálido era como la primavera en vida. Me acerqué caminando hacia ella sin darme cuenta de que no llevaba la rosa. Mientras me movía, una pequeña y provocativa sonrisa curvó sus labios:

-"¿Vas por mi, marinero?" Murmuró ella.

Casi incontrolablemente di un paso hacia ella y entonces vi a Hollis Maynell. Estaba parada casi directamente detrás de la chica. Una mujer, ya pasada de sus 40, con cabello grisáceo bajo un sombrero gastado. Era más bien regordeta; sus pies, con gruesos tobillos descansaban en zapatos de suela baja.

La chica del traje verde se iba rápidamente. Sentí como si me partiera en dos: mi deseo tan agudo de seguirla, …y a la vez tan profundo mi anhelo por la mujer cuyo espíritu me había acompañado y apoyado.

Y ahí estaba ella. Su pálida y rolliza cara era gentil y sensible, sus ojos grises tenían un brillo cálido y amigable. No vacilé. Mis dedos apretaron la pequeña y usada copia de cuero del libro: Era para identificarme con ella.

Esto no sería amor, pero seria algo preciado, algo quizá mejor que el amor, una amistad por la que había y debía estar siempre agradecido.

Cuadré mis hombros, saludé y le ofrecí el libro a la mujer, aunque mientras hablaba me sentí ahogado por la amargura de mi decepción.

- "Soy el Teniente John Slezak, y usted debe ser la Srta. Maynell. Estoy muy contento de que me pudiera conocer; ¿la puedo llevar a cenar?

La cara de la mujer se ensanchó en una sonrisa tolerante.

- "No se de que se trata esto hijo" ella respondió, -"pero la señorita del traje verde que se acaba de ir me rogó que me pusiera esta rosa en mi abrigo. Y ella dijo que si usted me invitaba a cenar, yo le diría que le está esperando en el restaurante de enfrente. ¡Dijo que era una clase de prueba!"

No es difícil de entender la sabiduría de la Srta. Maynell: La verdadera naturaleza de un corazón se ve en su respuesta a lo no-atractivo.

Dime a quien amas, dime lo que amas y te diré quien eres.

Te abrazo.

Síntomas y Remedios

Síntomas provocados por necesidad de algunos alimentos.

Mira que interesante... a partir de una cierta edad, tenemos casi todos estos síntomas, provocados por la falta de determinados alimentos aquí mencionados.

1. DIFICULTAD DE PERDER PESO
LO QUE ESTÁ FALTANDO: Ácidos grasos esenciales y vitamina A.
DONDE OBTENER: semillas de linaza, zanahoria y salmón - además de suplementos específicos.

2. RETENCIÓN DE LÍQUIDOS
LO QUE ESTÁ FALTANDO: en verdad es un desequilibrio entre potasio, fósforo y sodio.
DONDE OBTENER: agua de coco, aceituna, durazno, ciruela, higo,
almendras, nueces, acelga, cilantro y los suplementos..

3. NECESIDAD DE DULCES
LO QUE ESTÁ FALTANDO: cromo.
DONDE OBTENER: cereales integrales, nueces, centeno, plátano, espinaca, zanahoria + suplementos.

4. CALAMBRE, DOLOR DE CABEZA
LO QUE ESTÁ FALTANDO: potasio y magnesio..
DONDE OBTENER: plátano, cebada, maíz, manga, durazno, naranja, tomate y agua.

5. MOLESTIA INTESTINAL, GASES, HINCHAZÓN ABDOMINAL
LO QUE ESTÁ FALTANDO: bacilos vivos.
DONDE OBTENER: cuajada, yogurt y similares.

6. MALA MEMORIA
LO QUE ESTÁ FALTANDO: acetil colina, inositol.
DONDE OBTENER: lecitina de soya, yema de huevo + suplementos.

7. HIPOTIROIDISMO (PROVOCA AUMENTO DE PESO SIN CAUSA APARENTE)
LO QUE ESTÁ FALTANDO: yodo.
DONDE OBTENER: algas marinas, zanahoria, aceite, pera, piña, peces de agua salada y sal marina.

8. CABELLOS QUEBRADIZOS Y UÑAS FRÁGILES
LO QUE ESTÁ FALTANDO: colágeno.
DONDE OBTENER: peces, huevos, carnes magras, gelatina + suplementos.

9. FLAQUEZA, INDISPOSICIÓN, MALESTAR
LO QUE ESTÁ FALTANDO: vitaminas A, C, y E y hierro.
DONDE OBTENER: verduras, frutas, carnes magras + suplementos.

10. DESÁNIMO, APATÍA, TRISTEZA, RABIA, INSATISFACCIÓN
LO QUE ESTÁ FALTANDO: DINERO..........
DONDE OBTENER: Si lo llegas a saber, te pido que me lo digas, no seas egoísta: Mira toda la información que te pase para que tengas una buena salud...

Espero haberte arrancado una sonrisa.

Y recuerda: La medida de tu riqueza viene dada por el valor que tendrías si perdieras todo tu dinero.

Te abrazo

Crisis? What crisis?

No. No he enloquecido. Al menos aún no del todo.

Esta semana ha hecho un mes. El 25 lo hizo. Sí, era Navidad hace un mes el 25. Ese día recibí un soplo de vida desde muy lejos. Quizá desde muy cerca a la vez. Y no, no me he vuelto loco.

Corría Febrero de 2008 y paseando me lo encontré. Ambos paseábamos cada uno por su lado. Al vernos de lejos nos acercamos el uno al otro. A pesar del frío, él lucía la mejor de sus sonrisas. No me percaté de ella hasta después de que me diera la noticia. De hecho, esa era la mejor de sus sonrisas, pero ya nos tenía a todos acostumbrados a ella.

Me han encontrado un cáncer en el pulmón –me dijo-. Es pronto aún para decirlo, pero entre seis meses y un año calculan. Fue entonces cuando aprecié esa sonrisa que aún estaba ahí. Esa sonrisa tan suya que nunca olvidaré.

A los pocos meses, en el círculo más íntimo, intentábamos tomar consciencia de que quizá, en el peor de los casos, no llegaría a esa Navidad de 2008. Pero no ocurrió así: No solamente llegó a esa Navidad, sino que llegó además a la de 2009 …. y prácticamente a la de 2010. Venciendo a un cáncer al que prácticamente no sólo paró, sino que lo estaba empezando a hacer remitir.

Durante todo este tiempo nos hemos estado viendo. Siempre he tenido la sensación de que, más que verlo yo a él, era él el que me veía a mí. Creo que yo sólo era un testigo más de esa naturalidad con la que abordaba todo. De su tranquilidad. De su sosiego. De sus enormes ganas de vivir. De luchar. De ganar. De la intensidad con la que aprovechaba cada minuto. Una intensidad que siempre fue de la mano de una extraordinaria calma.

Y del brillo de sus ojos. Ese brillo que supongo que tiene todo aquel que cada día es consciente de que, ese día, se lo está robando a la muerte. De que está viviendo un día de Vida.

¡¡Cuántas lecciones me ha dado a lo largo de este tiempo!!

Un tiempo de crisis en el que hemos tenido que mirar…. hasta la longitud de la llama del mechero: Para que dure más y no tener que comprar otro. Tiempos duros. Muy duros.

Durante estos años, cada vez que yo lo veía todo oscuro, el azar (te juro que era el azar) me ponía delante a Joan. El me regalaba esa sonrisa. Charlábamos un rato de cualquier banalidad. Y al separarnos yo volvía a tener todas las cosas en su sitio.

Siempre quise agradecérselo. Pero no lo hice. Y sufrí por eso el día de su funeral, el 25 de Diciembre de 2010.

Hoy, sé que no hizo falta que se lo dijera. Hoy sé que, al menos desde que se le diagnosticó la enfermedad y hasta el último día, dio una lección de vida a los que le rodeaban y quisieron recibirla. Y hoy sé también, que este tiempo fue en el que se sintió más vivo que nunca.

¿Qué quién motiva al motivador? Pues si crees que yo soy un motivador… Que lo sepas: Soy un aprendiz al lado de Joan y sus lecciones.

Tenía que hacerle este homenaje.

Y hazme un favor. De hecho, házselo a los que te rodean. De hecho, háztelo a ti: Coge por las solapas a la vida y mírale a los ojos. Para que la vida vea en ti ese brillo en la mirada: De alguien como tú, que le está robando un día a la muerte y esta viviendo la VIDA. Con la mejor de tus sonrisas.

Sabes que siempre te abrazo al despedirme. Hoy me permitirás que el abrazo se lo dé a Joan. Abrazando cada uno de los corazones de la gente que le amó. Porque Joan sigue vivo: Reside ahí. Y sé que está sonriendo.

Buenos días!! Bondia!! Bonjour!! Good Morning!!

Comienza el día con una sonrisa

Buenos dias!!!

Puedes decirlo como una formalidad… …O expresar un deseo real.

¿Que pasa si al decirlo, lo dices con toda la emoción y el deseo de que realmente ocurra? ¿Realmente las cosas pueden empezar a cambiar ahí?

¿Y si pruebas a decírtelo tu mismo en el primer pensamiento al despertar? Es difícil que se lo desees sinceramente a los demás, si previamente no te lo has deseado consciente y sinceramente a ti mismo.

Y luego… ¿Qué música te pones? ¿Música que te pone? ¿O música que te para? “Yo pongo la radio” Me dice mucha gente. Efectivamente, decidiendo la emisora, ya empiezas a marcar tu estado de ánimo: Si pones una radio con éxitos de los 80… ¿Será lo mismo que si sintonizas una de música tecno, u otra con cierto ritmo? A pesar de elegir emisora, estas dejando en manos de otro el manejo o la influencia de tu estado de ánimo. ¿Y si pones una tertulia de comentaristas políticos y de actualidad? (Ni te cuento)

¿Y tú, como quieres estar? ¿Cómo te interesa estar?

¡Claro que hay que escuchar la radio! ¡Claro que hay que escuchar debates y tertulias! La pregunta es: ¿Como primer “alimento” matinal?

En nuestros talleres, trainings y dinámicas, cuidamos mucho la selección de la música para la “entrada” a cada módulo.

Para hoy, que tienes, ¿un día de acción? ¿un día de reflexión? ¿uno de planificación? ¿Como quieres estar: nostálgico, sensible, creativo, dinámico? Si la música te puede ayudar a coger ese tono necesario, ¿Porque no te “ayudas” con ella?

En cierta ocasión, me empeciné en confeccionarme un CD para llevar en el coche, que contuviera “canciones positivas”. De esas que pueden ayudarte a conectar con esa conciencia de agradecimiento, positividad y energía. Lo conseguí, aunque no lo encontré tarea fácil. En un arrebato de generosidad (y de comprensión y empatía) lo regalé (en un parking de Barcelona) a un amigo que creí que lo necesitaba más que yo. No tenía ninguna copia. Y no sé lo que habrá hecho él con esa. Me consta que le va mejor: Hace tiempo que no sé de él. Me alegro. (De que le vaya mejor, no de no saber nada de él) Se lo merece. Es muy buena gente.

Si hoy tuviera que grabar este CD, estoy seguro que pondría estas canciones….

Empezaría con un clásico:

Me parece muy apropiado para los tiempos que corren:

Aquí viene el sol, y digo que eso esta bien. Cariño, ha sido un largo y duro invierno, pero aquí esta el sol. Y eso está bien…

¿Duro el 2009? ¿Empezó la dureza en 2008? Sí, ha sido un duro y largo invierno… Pero ahí viene el sol.

Continuaría con otra vieja gloria:

Esta rompiendo a amanecer, como el primer amanecer. El pájaro canta como si fuera el primero… ….Mía es la luz del sol, …la mañana es mía. (Libre traducción)

Zig Ziglar (Ver referencia en la Intro del Blog) acuñó la archiconocida frase de “Hoy es el primer día del resto de tu vida”. Esta canción refleja este espíritu.

Alguien que, en rueda de prensa para anunciar que le han diagnosticado un cáncer, y con toda la serenidad y humildad proclama la frase:

En la vida, lo importante no es lo que te pasa. Lo importante es lo que haces cuando te pasa.

merece el calificativo de maestro. Espera, me dejé la mayúscula: Maestro.

Aquí esta el Maestro con la canción que sigue. Confesó en cierta ocasión, que la compuso para que la gente la pudiera cantar en la ducha. Y con ella, poder encontrar ese punto de motivación que cada día tiene. Es una canción llena de motivos. Espero que estén algunos de los tuyos. Esta es la versión (una de muchas) de un día que la cantó con unos amigos.

Continuaré otro día. Con las canciones que siguen. Porque cada momento del día puede tener su canción. Su canción motivadora.

Me gustaría saber las tuyas.

Te abrazo. ….Y que tengas un buen día!!!!!