Introducción



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Paréntesis: Una lección de atención plena

Ayer lloré. Pero hoy sonrío.

Navego y navego por blogs y más blogs. Y me encuentro que muchos, un buen día, dejan de ser alimentados por los que lo escribían. Cuando me encuentro con uno de estos blogs siempre me pregunto: ¿Qué pasó? ¿Qué se ha hecho de él o ella? ¿Qué le habrá ocurrido?

Gente que un buen día decidió abrirlos empezando un camino que en ningún momento se le ocurrió que acabaría. De hecho, ninguno “ha acabado”. No importa que lleve ahí cinco, seis o siete años sin que su autor haya escrito ninguna nueva entrada. 


Este que estas leyendo también tuvo su paréntesis en 2010. Otro en 2015.  Y este es el primer post de 2019.



Ninguno “ha acabado” porque nadie “se despidió”.

Pero te estoy hablando de esos que uno se atrevería a decir que entraron en su paréntesis eterno.


 
Ayer lloré por Rocío, al enterarme de su fallecimiento. Y me han venido muchas cosas a la cabeza. Lo primero, lo que yo aprendí de ella la primera vez que asistió a un curso mío. Después, lo que he ido aprendiendo de ella a través de su generosidad al ir compartiendo conmigo sus meses de lucha contra esa enfermedad cruel e injusta. (Cómo si alguna no lo fuese, ¿Verdad?). Y, finalmente, lo que resumo a continuación de todo ello.

Por eso hoy sonrío.

Todos hemos perdido el tiempo y la razón alguna vez. Y es que a veces da la sensación que estar vivo es algo así como estar asustado.

Los recuerdos, a ratos parecen echar sal en las heridas. Incluso los buenos recuerdos pecan de indiscretos al recordarnos la fugacidad de las cosas, lo efímero de la vida, lo implacable del destino y sus designios. Pero…
“Si aceptamos que la vida humana se rige por la razón, la posibilidad de vivir queda destruida”
Creo que en el momento en el que las personas decidimos enfrentar aquello que nos perturba, comprendemos que nuestras capacidades superan absolutamente lo que teníamos pensado. Y que hay muchas formas de volver a empezar y de hacer las cosas.
Si el sufrimiento está ahí, es necesario aceptarlo. Porque no se va a ir sólo porque tú finjas que no existe.... y si la alegría está ahí, también es mejor aceptarla, incluso con el miedo a que se acabe algún día.
Si piensas que vas por mal camino puedes cambiar de parecer y seguir otro rumbo, o puedes también no hacerlo y seguir donde estás. Solo tú sabes el poder de tus decisiones, y el coraje que debes tener para enfrentar una decisión equivocada.
Espero que veas cosas que te sorprendan. Y que nunca pierdas la capacidad de seguir sorprendiéndote con las cosas que la vida presenta ante tus ojos. En eso está el sentirse vivo.
También espero que sientas cosas que nunca antes hayas sentido, y que sigas creyendo que cada día se puede volver a empezar.
Procura ser consciente de lo que haces, pues cada instante puede transformarse en un momento inolvidable en tu vida. Respira hondo, estas aquí, sin pasado y sin futuro, tu mundo es hoy, concéntrate en la dulzura con la que el viento acaricia tu cuerpo y en la gracia inesperada de contemplar el cielo…, …la Tierra, …el hoy. Tan sólo basta saber observar la magia presente en todo lo que nos rodea.

Aprende a ver las cosas simples.

Aprende a hacer las cosas sencillamente.


Es sencillo ser feliz.
Lo difícil es ser sencillo.
(Zen)

No vine ni he estado aquí para darte lecciones de felicidad. Ni mucho menos aspiro a hacerte feliz. Solo quiero que sepas que pasaba por aquí y pensé en lo fácil que es olvidar lo esencial de las cosas y ser ciego a esas cosas esenciales. Hoy en día es casi una moda esta ceguera. A los que vamos intentando no olvidar esas cosas esenciales se nos llega a mirar raro. A vernos como iluminados.
Tan sólo me detuve a recordarte que todos los días tienes la oportunidad de elegir aquello que te hace feliz. La decisión está en tus manos.
No te pierdas en el intento, caminos hay muchos, y buenos compañeros de viaje también. Tengo fe en que siempre habrá alguien que nos recuerde que nunca es tarde si hay voluntad. Que todo tiene su segunda vuelta. De corazón espero que vivas una vida de la cual te sientas orgullos@, pero por encima de todo, espero que si ves que no es así, tengas la fortaleza y el coraje para empezar de nuevo las veces que sea necesario.
Recuerda que la vida comienza las veces que TÚ quieras. Y ser feliz es lo menos que puedes hacer para que tu paso por este lugar, por lo menos, valga la pena.
Los únicos regalos del mar son golpes duros, y cada tanto, la oportunidad de sentirse fuerte. No conozco mucho el mar… Pero si sé que así es, y también sé que es importante, no necesariamente ser fuerte, sino sentirse fuerte… Para medirte a ti mismo, al menos, una vez… Para encontrarte en las condiciones más primitivas y enfrentarte a solas, sin nada que te ayude salvo tus manos y tu propia cabeza.
No quiero poner enlaces esta vez. Si quieres saber cualquier cosa, con gusto te lo remitiré si me lo pides a blog.david.balaguer@gmail.com 

No sé si será la última entrada de este blog. Un día lo será. Tanto si lo es como si no, éste podría ser un buen epílogo. Podría ser una buena despedida. Incluso un buen testamento vital. Como el que dejó Rocío, haciendo que con ella este mundo fuera mucho mejor.

No sé que día fue el último que hable con Rocío. Pero como no me despedí (Quiero pensarlo así), mi relación con ella nunca acabará.

Pero es que no son el primer beso o el primer abrazo los difíciles. Los difíciles son los últimos. Efectivamente: Cuando sabes que lo son. 

Te abrazo Rocío.

Y también a ti que estas leyendo esto hasta aquí, también te abrazo.

Madurar


Madurar es aprender que vale más no saber nada de un mundo enorme, que saberlo todo de un mundo pequeñito.
No tiene nada que ver con hacerse viejo. Tampoco con hacerse mayor. Groucho Marx decía que eso de hacerse mayor no tiene ningún mérito: Sólo es cuestión de tiempo.
 
Groucho-Marx-edad
La persona emocionalmente madura tiene:
1. Una identidad desarrollada, sabe quién es y trata de ser fiel a sí misma y sus valores y vivir y comportarse de acuerdo con ello y no según las modas o lo que dicte el grupo al que pertenece.
 






encontrarse

Siempre me ha hecho gracia ésta frase: Encontrarse perdido: Si te encuentras: ¿Estás perdido? Winking smile
Sólo es posible otra realidad si no dejas de soñar, como dice Galeano. Aunque te hayas perdido. Aunque te encuentres perdido.
2. Sabe distinguir entre razón y emoción y, aunque puede optar por dejarse llevar por uno u otro aspecto, según lo prefiera, es capaz de elegir en vez de verse dominado por las emociones o tratar de controlarlas recurriendo exclusivamente a la razón.
3. Tiene metas y objetivos realistas que alcanzar y planifica y lleva a cabo las acciones necesarias para lograr dichas metas, sin quedarse solo en palabras o fantasías. Sus metas le ayudan a dotar de sentido a su vida, alcanzar logros y mejorar su situación.
4. No son personas pasivas y dependientes, sino independientes y asertivas, capaces de reconocer sus propios derechos y luchar asertivamente por ellos. Hacen lo posible por reconocer sus defectos y errores y buscan soluciones a sus problemas en vez de culpar a los demás o quejarse. Piden ayuda cuando realmente la necesitan, y la aceptan de buena gana, pero no piden ayuda innecesariamente.
 
aprender
 
No se sienten a merced de los demás, sino dueños de sus propias vidas.
Buscan el crecimiento y desarrollo personal, son conscientes de sus aspectos positivos y negativos y tratan de ser mejores personas, aprender y conocerse mejor a sí mismos.
Sólo puedes aprender cuando aceptas que te has equivocado. Solo aceptas los errores cuando consideras más importante entender tu realidad y no lo que piensan los demás.
 
realidades








5. Establecen relaciones de igual a igual. Las personas emocionalmente maduras se relacionan con los demás desde su propia independencia e individualidad.
6. No se ofenden con facilidad ni les afectan especialmente las críticas o comentarios negativos de los demás, porque tienen una buena autoestima, saben reconocer sus fallos y aceptarlos, saben tomarse a sí mismos con sentido del humor cuando hace falta, saben que no son perfectos y, en general, tienen una buena opinión de sí mismos que no se ve resquebrajada con facilidad por comentarios negativos.
Madurar es componer una canción como ésta: If you can read my mind , y ser capaz de volverla a cantar así de “maduramente” bien, treinta años después: If you can read my mind, 30 años después cambiando sólo una palabra. Pero sabiéndola cambiar. Atreviéndose a cambiarla. Aviniéndose a cambiarla. Gordon Lightfoot en la letra final (año 2000) dice "the feelings that WE lack", (los sentimientos que nos faltan) cuando antes decía, en el original  "the feelings that YOU lack" (los sentimientos que te faltan). Iba dirigido a su ex-mujer y creo que, básicamente, lo cambió a petición de su hija.
¿Agradecemos estos esfuerzos en los demás? ¿O nos parapetamos en que al fin y al cabo es solo una palabra? ¿Cuánto nos cuesta a nosotros cambiar ni siquiera una palabra?
7. Tienen una mente abierta, son tolerantes, están dispuestos a tener en cuenta nuevas ideas, a cambiar su modo de hacer las cosas si ven que hay otro mejor, tienen en cuenta los puntos de vista de los demás, aceptan las críticas constructivas y aprenden de ellas. Están dispuestos a hacer cambios si lo consideran adecuado y son capaces de abandonar determinadas conductas que son perjudiciales.
#Madurez es esa edad en la que uno deja de engañarse por sí mismo. Y eso puede pasar a cualquier edad.

croquetas
Smile
Te abrazo










A través del Camino uno crece

 

Imposible atravesar el camino de la vida ...
sin que un trabajo salga mal hecho,
sin que una amistad cause decepción,
sin padecer algún quebranto de salud,
sin que un amor nos abandone,
sin que nadie de la familia fallezca,
sin equivocarse en un negocio.

Ese es el costo de vivir.

Sin embargo lo importante no es lo que suceda sino como se reacciona.
Si te pones a coleccionar heridas eternamente sangrantes,

vivirás como un pájaro herido incapaz de volver a volar.

Uno crece...

Uno crece cuando no hay vacío de esperanza,
ni debilitamiento de voluntad, ni pérdida de fe.
Uno crece cuando acepta la realidad y tiene aplomo de vivirla.

Uno crece cuando acepta su destino,

pero tiene la voluntad de trabajar para cambiarlo.


Uno crece asimilando lo que deja por detrás,

construyendo lo que tiene por delante

y proyectando lo que puede ser el porvenir.

 

 

ruedas bicicleta

 

 

Crece cuando supera, se valora y sabe dar frutos.

Uno crece cuando abre camino dejando huellas,

asimila experiencias...

¡Y siembra raíces!

Uno crece cuando se impone metas,

sin importarle comentarios negativos, ni prejuicios,
cuando da ejemplos sin importarle burlas, ni desdenes,
cuando cumple con su labor.

Uno crece cuando

es fuerte por carácter,
sostenido por formación,

sensible por temperamento...
¡Y humano por nacimiento!

Uno crece cuando enfrenta el invierno aunque pierda las hojas,
recoge flores aunque tengan espinas y
marca camino aunque se levante el polvo.

Uno crece cuando se es capaz de afianzarse con residuos de ilusiones,

capaz de perfumarse con residuos de flores...
¡Y de encenderse con residuos de amor!

Uno crece ayudando a sus semejantes,
conociéndose a sí mismo

y dándole a la vida más de lo que recibe.

Uno crece cuando se planta para no retroceder...
Cuando se defiende como águila para no dejar de volar...
Cuando se clava como ancla porque no olvida quien es

y se ilumina como estrella porque no olvida quien quiere ser

Entonces, en ese camino, a través de ese camino, uno Crece.

Te abrazo.

Adiós 2013. Feliz 2014

 

Dos mil trece, no te despido con recelo o amargura. Quizá con cierta tristeza: Esa de las cosas que me hubiera gustado que hubieran sido de otra manera. Has sido un año duro, pero ¿acaso no todos lo sois? Puede que haya querido adelantar las manecillas del reloj unas cuantas semanas, las suficientes como para creer que habías desaparecido, que ya te había relevado con tu digno sucesor. No le muestres envidia, así yo no te guardaré rencor. Es el momento de abdicar, de que tomen tu relevo, de que pases a mi recuerdo.

Cuenta la historia y la tradición de los nativos indígenas del noroeste de América… …mejor te lo cuenta Eduardo Galeano:

 

A orillas de otro mar, otro alfarero se retira en sus años tardíos.

Se le nublan los ojos, las manos le tiemblan, ha llegado la hora del adiós. Entonces ocurre la ceremonia de la iniciación: el alfarero viejo ofrece al alfarero joven su pieza mejor. Así manda la tradición, entre los indios del noroeste de América: el artista que se va entrega su obra maestra al artista que se inicia.

Y el alfarero joven no guarda esa vasija perfecta para contemplarla y admirarla, sino que la estrella contra el suelo, la rompe en mil pedacitos, recoge los pedacitos y los incorpora a su arcilla.

Ventanas sobre la Memoria –  Eduardo Galeano

 

…los pedazos de la mejor obra del maestro que se retira… …esos son los que incorpora a su arcilla el artista que se inicia.

Quédate con todo lo bueno que 2013 te dejó. Que algo hay. Eso bueno te ha ocurrido aunque se haya roto en mil pedazos. Sea lo que sea que lo rompió: el año, las decisiones, los errores, la lentitud, la precipitación…

ano-nuevo2

Es hora de recoger los pedazos de lo mejor que nos ocurrió y, con esa arcilla, construir este año nuevo que empieza ya. Que empieza cada día. Porque cada día es el primer día de el resto de tu vida.

Aunque leas esto un 12 de marzo o un 21 de abril, después de un 11 de marzo o de un 20 de abril nefastos. Coge los pedazos. Y con esa arcilla vuelve a empezar a construir.

Te vas, 13. Y automáticamente llegará otro. El 14.

A ti, 14, no hace falta invitarte: Vienes solo. Y aunque llegues ya maltrecho por los agoreros, bienvenido. Te prometo y me comprometo a que vas a ser el primero del resto de nuestras vidas. Con sus cosas. Las nuestras al fin y al cabo. Te prometo y me comprometo que, aunque vengas sin invitación, vas a encontrarte con otros que sí están invitados:  Te prometo y me comprometo invitar a nuestras calidades y nuestras mejores emociones. De mi parte invito un corazón abierto, un saber estar centrado y confiar en la vida. Confiar que me entrega en el momento justo, justo lo que necesito. Estos invitados tiene la fiesta. A ver que eres capaz de traer tú. Sea lo que sea, así nos encontrarás.

Con mis mejores deseos, feliz año nuevo.

Feliz vida nueva.

Te abrazo.

El Equipo de la Remontada

Me ha impresionado. Me ha hecho reflexionar. No haré ningún comentario porque creo que no hace falta.
 
Aunque espero los tuyos.
 
 
 
 
 
Te abrazo

Inspirar Confianza


A lo largo del camino, la mayoría de nosotros hemos tenido algún tipo de experiencia en la que alguien creyó en nosotros y cambió nuestras vidas.

Cuando los asistentes a nuestros programas de liderazgo comparten sus sentimientos sobre la persona que más ha influido en sus vidas, suele ser alguien que creyó en ellos cuando nadie más lo hizo. Un progenitor o, en ocasiones, un profesor, un entrenador o un mentor en el trabajo.

Lo más emocionante es darse cuenta de que nosotros podemos hacer lo mismo por los demás. Podemos creer en ellos, ampliar nuestra confianza. Podemos ayudarles a afrontar los retos, a descubrir su potencial, a realizar contribuciones que nos beneficien a todos.

Dean Sanders, antiguo vicepresidente ejecutivo de operaciones de Wal-Mart, contaba que Sam Walton, fundador de la compañía, después de visitar los establecimientos, le llamaba a su regreso y le decía: “Dale a ese chico una tienda para que la dirija. Está preparado”. Cuando Dean expresaba sus dudas sobre la experiencia de alguno de los elegidos, Sam respondía:

Incluso una sobredosis de confianza que, en ocasiones, implica el riesgo de ser engañado o terminar decepcionado, demuestra más sabiduría, a la larga, que dar por sentado que la mayoría de las personas son incompetentes o poco sinceras.

Sam Walton


¿Cómo te sientes cuando alguien te dice: “¡Tú puedes hacerlo! Eres creíble. Tienes el carácter y la competencia necesarios para lograr lo que te propones. Creo en ti; confío en ti”. En ocasiones, el mero hecho de escuchar esas palabras provoca toda la inspiración necesaria para alcanzar el éxito.

Los líderes que amplían su confianza hacia nosotros se convierten en nuestros mentores, modelos y héroes. Nos sentimos abrumados por la gratitud cuando pensamos en ellos y en cómo han cambiado nuestra vida. Las empresas que optan por ampliar la confianza a sus empleados se convierten en lugares perfectos para trabajar.

Los principales hallazgos de veinte años de investigación lo certifican: que la confianza entre jefes y empleados es la característica que define los mejores lugares para trabajar.

Este mismo tipo de liderazgo inspira confianza en casa. Considera la diferencia que supone en la vida de los hijos cuando sus padres les dicen “Te quiero. Creo en ti. Confío en ti” y les ayudan a desarrollar carácter y competencia al otorgarles responsabilidades (tareas con confianza).

Como ya he dicho, la primera tarea al liderar, en el trabajo o en casa, consiste en inspirar confianza. Se trata de sacar lo mejor de los demás encomendándoles trabajos de responsabilidad, y de crear un entorno en el que la  confianza inspire creatividad y posibilidad.

Es mejor confiar y sufrir alguna decepción que ser siempre desconfiado y tener razón de vez en cuando.

Al final añadiría: "¡Creo en ti, confío en ti!"

Y, por supuesto, te abrazo.

Las bicicletas son para el verano

 

Es el título de una película del año 83. La historia se inicia en el verano madrileño de 1936, cuando Luisito  que ha suspendido Física, se queda sin la bicicleta que le habían prometido sus padres. Estalla la guerra civil española (Esa que duró tres años y la victoria cuarenta) y la familia deberá adaptarse al miedo, al hambre, a la alteración de las costumbres. Cuando la historia parece haber concluido al llegar la paz, el padre observa con amargura que no es la paz lo que les ha venido, sino la Victoria. "Sabe Dios cuándo habrá otro verano" concluye.

las_bicicletas_son_para_el_verano

Hoy me apetece escribir una entrada diferente. No sé si motivadora o no. Pero necesito decir todo esto que voy a decir. Y donde mejor que, aquí, donde hay alguien que me lee. Eso me va a dar la sensación de que no estoy hablando solo. Pues mira, mejor: Te lo voy a decir a ti. (Aunque me lo esté diciendo a mí mismo)

Intento hacer escritos que sean atemporales. Pero en algunas ocasiones no puedo abstraerme, al escribirlos, del día que estamos o de la época del año… …O de la época que nos está tocando vivir.

Y hoy es treinta de Julio: Plena canícula.

Por lo general en estas fechas hay “alguna gente” que ya ha hecho vacaciones y, la mayoría, que está a las puertas de hacerlas. Yo no sé tú, pero yo, las necesito como nunca las he necesitado. Si me has ido leyendo en otros post, sabrás que me estuve mucho tiempo sin hacerlas. Creo que era en la entrada: El día en que volví a llorar, donde lo explicaba. Y no era extraordinario eso: Me divertía tanto trabajando que no me costaba trabajo divertirme. …Hasta que dejé de hacerlo. (Como cuento ahí)

Pero ahora es diferente. Las necesito. Las necesito esta vez, no por que no me divierta mi trabajo. Aún lo encuentro apasionante, enriquecedor, retante, variopinto, diferente… Es mi misión de vida. Y precisamente por eso las necesito. Me he dado cuenta que estoy hasta las narices de buscarle oportunidades a esta maldita crisis. (Esta última frase está reescrita: De natural me sale mucho más brutal y soez)

Seguramente…, que te voy a contar a ti que no sepas.

Pues sí que te lo cuento para que no te equivoques: Estas vacaciones las necesitas. ¡Pero no como siempre! Esta vez es como nunca.

¿Porque necesitas coger fuerzas? NO. Porque esta vez necesitas oxígeno, aire fresco, pensar, reflexionar… …o incluso dejar de hacerlo. Necesitas recuperar tus bases, tus porqués, reencontrarte con tus Motivos (Sí, esos con mayúsculas). Las necesitas para desconectar, para hacer esas cosas que te placen y que no cuestan dinero. Estar con la familia porque estás a gusto con ella y no porque ahora toca estar juntos. Para viajar si puedes. Y si no puedes, sal. Por ahí. Respira. Mira esas cosas que nunca miras por la calle. Entretente. Pierde el tiempo. Estas vacaciones no son para descansar. Son para hacer esto.

Tienes que meter en una caja de cartón el desánimo, las quejas, el desencanto, ese ceño fruncido, ese rictus que se te ha puesto en la boca de no sonreír… y quemas esa caja. O la metes en el último rincón del trastero más lejano. Tienes que recuperar el optimismo, la sonrisa, la rabia, la ambición, la esperanza, la fe. Estas vacaciones no son para descansar. Son para hacer esto.

Deja de ver las noticias, de leer periódicos, de escuchar la radio. Aléjate de todo eso y de quien quiera hablar de eso. Los únicos papeles que necesitas son la cartelera de los cines, los programas de las fiestas del pueblo más cercano donde estés y algún que otro mapa. (No muchos mapas: Es mejor perderse.)

Y pregúntale al acomodador del cine (Sí, ese que te corta la entrada y que apenas os miráis habitualmente)  qué película ha visto él y cuál es la que más le ha gustado. Si te tomas una horchata, dile a la horchatera que tiene los ojos muy bonitos o que la horchata es excelente o muy fresca. Estas vacaciones no son para descansar. Son para hacer esto.

Respira, huele, escucha, mira, pedalea, lee algo que te inspire, da la mano, habla, pasea, saborea, abraza, sonríe… …vive.

Vive saboreando. Porque comer, come cualquiera. Pero saborear… …eso sólo está al alcance de unos pocos. Nada puede estropearte cada momento si no dejas que lo haga. Y menos puede estropearlo lo que ya has pasado. Tampoco dejes que ninguno de esos nubarrones del horizonte que aún no han llegado te roben ni un minuto. Porque estos minutos los necesitas y no van a volver.

Las bicicletas son para el verano. Y ya sabes: "Sabe Dios cuándo habrá otro verano"

Vive, porque a la vuelta todo va a ser duro. La mejor preparación para eso es que nos pille VIVOS. Con aire fresco. Con energía. Con propósito. Con la ambición de conseguirlo. Así que reponte, reconfórtate y vuelve con ganas de cambiar a las cosas.

Yo voy a seguir escribiendo. Y, a lo mejor, alguna de las cosas que escriba las publico aquí a lo largo de este angosto agosto. Si quieres visitarme y algo de lo que hay escrito aquí, a lo largo de estos cuatro años, te sirve, pues mejor que mejor. Me alegraré. (Si me entero).

Entretanto, ya sabes,

Te abrazo. (Felices Vacaciones)

Autoestima – Tormentas de Verano

 

Hay un dicho que dice: Si te gusta el arco iris, al menos acepta que llueva.

Nunca he encontrado a nadie que no le gusten los arco iris. Hay un punto de fascinación en ellos. De incredulidad incluso. A mi me estremece una cosa especialmente de ellos cuando los veo: Su frugalidad a pesar de su magnitud. Ocupan el cielo con una banda multicolor y, en un descuido, desaparece.

Cada vez que veo uno procuro fotografiarlo. Ahí va uno que vimos mi socio y yo cuando íbamos a impartir una vez a Logroño:

Camino de Logroño

Este… este es yendo por la autopista en un tormentón cerca de Barcelona (Observa el agua de la calzada):

22-5-2008 Tormentón A7 Cardedeu

Y este otro, desde el Hospital Universitari Arnau de Vilanova en LLeida (Desde la 4 planta – Traumatología):

IMG_8343

Va, el antepenúltimo. Tengo más pero no te quiero cansar. Por exótico o por lejano… Venido desde Las Vegas, Nevada…. este:

Las Vegas

Como muchas cosas ahí, sí, es artificial. Es el producido por la fuente y no por la lluvia.

Para alcanzar una alta autoestima necesitas una total confianza en tu habilidad de sobreponerte a cualquier infortunio. La certeza de que, pase lo que pase, estás a salvo y en dirección a tu meta. Antes de que el éxito llegue a tus manos, probablemente deberás superar muchos contratiempos y algunos fracasos. Cuando aparece la derrota, lo más fácil y lo más común, es huir. Es lo que hace la mayoría. Pero en realidad, tu persistencia es la medida de tu confianza en ti mismo y en tu voluntad de triunfar.

Si te gusta el arco iris, al menos acepta que llueva.

Sabes que si trabajas lo suficiente y con atención no habrá nada que te aparte de conseguir lo que quieras.

Es muy fácil ser positivo y optimista cuando todo va bien. Pero la verdadera prueba sólo se supera cuando eres capaz de mantener la cabeza clara y seguir funcionando cuando todo alrededor se derrumba; cuando los demás están hundidos y quizás, incluso, te culpan a ti. En esas situaciones es cuando muestras de qué pasta estás hecho.

Tu autoestima está ligada a esa íntima confianza en tu respuesta a las dificultades y problemas que súbitamente te golpean en la boca del estómago. Es fácil huir, lo difícil es levantar la barbilla y seguir adelante. Es fácil quejarse y darse por vencido, pero pelear y pelear cuando no hay esperanza, levantarse roto y herido, y dar un paso más, eso es vivir. Es fácil dejarse morir, lo difícil es seguir viviendo.

Cuenta la leyenda, que al final del arco iris los gnomos guardan una olla repleta de monedas de oro.

Y quizá eso es lo que me pasó: Andaba yo fotografiando uno de esos arco iris con los que me encuentro… …lleno de fascinación… …en el inicio de una tormenta… …Y tiré una foto.

Mientras miraba en la pantallita de la cámara como había quedado, noté una presencia detrás mío. Había alguien ahí tirándole fotos también a ese arco iris. Y me regaló una de sus instantáneas. Ésta:

 

Al final del arco iris

 

Sí. Ese soy yo fotografiando ese arco iris. Ese, que si te gusta, debes aceptar que llueve. Ese, que en su final, dicen, los gnomos guardan una olla repleta de monedas de oro.

La medida de tu personalidad la da tu capacidad para superar la adversidad y de mantener la cabeza alta (Debes aceptar que llueva). Las personas de más éxito no son las que tienen menos problemas. Todo lo contrario, son las que gestionan enormes problemas con más habilidad que la mayoría. La Historia (Así, con mayúscula) la escriben aquellos que superaron problemas fenomenales y que nunca se dieron por vencidos.

Tú puedes ser uno de ellos. La olla repleta de monedas de oro eres tú.

Te abrazo

Éxito es no dejar de volar


En los trainings de skill & mind tanto de ventas de como de management un peaje obligado es definir éxito. En este blog no lo he hecho aún porque considero que es un concepto para trabajarlo. No para explicarlo.
Éxito suena grande. También suena grande fracaso.
"Al éxito y al fracaso, esos dos impostores, trátalos siempre con la misma
indiferencia."   
Rudyard Kipling
“El éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso sin desesperarse”
Winston Churchill
El rey recibió como obsequio dos pichones de halcón y los entrego al maestro de cetrería para que los entrenara.
Pasados unos meses, el instructor comunicó al rey que uno de los halcones estaba perfectamente educado, pero que al otro no sabía lo que le sucedía: no se había movido de la rama desde el día de su llegada a palacio, a tal punto que había que llevarle el alimento hasta allí.
El rey mando llamar curanderos y sanadores de todo tipo, pero nadie pudo hacer volar al ave. Encargó entonces la misión a miembros de la corte, pero nada sucedió.
Por la ventana de sus habitaciones, el monarca podía ver que el pájaro continuaba inmóvil.
Halcón
Publicó por fin un bando entre sus súbditos y, a la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente por los jardines.
Traedme al autor de ese milagro, dijo. En seguida le presentaron a un campesino. “¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo hiciste? ¿Eres mago, acaso?” Preguntó el rey.
Entre feliz e intimidado, el hombrecito solo explico: “No fue difícil, Alteza : solo corte la rama. El pájaro se dio cuenta que tenia alas y se puso a volar".
Vivimos dentro de una zona de comodidad donde nos movemos, creemos que eso es lo único que existe. Dentro de esa zona está todo lo que sabemos y todo lo que creemos. Viven nuestros valores, nuestros miedos y nuestras limitaciones. En esa zona reina nuestro pasado y nuestra historia. Todo lo conocido, cotidiano y fácil. Es nuestra zona de confort y por lo general creemos que es nuestro único lugar y modo de vivir.
Tenemos sueños, queremos resultados extraordinarios, buscamos oportunidades… … pero no siempre estamos dispuestos a correr riesgos, no siempre estamos dispuestos a transitar caminos difíciles o incómodos. Nos conformamos con lo que tenemos, creemos que es lo único y posible y aprendemos a vivir desde la resignación.
"No puedes descubrir nuevos mares ni nuevas tierras a menos que tengas el coraje de perder de vista la costa"
¿Entonces qué es tener éxito?
  • Es comenzar por tener un sueño
  • Es estar comprometido con tus sueños
  • Es tener confianza en ti mismo
  • Es algo que no aparece por casualidad
  • Es aceptar lo que no se puede cambiar
  • Es saber cambiar a tiempo
  • Es saber que lo único permanente es el cambio
  • Es volver a empezar
  • Es reconocerme en mis logros
  • Es saber disfrutar de mis logros y de lo que tengo
  • Es reconocer que me equivoqué y pedir perdón
  • Es reconocer que detrás de cada acierto pueden haber varios fracasos
  • Es enamorarse de lo que uno hace
  • Es no postergar y hacer algo ahora
  • Es darse cuenta que estas eligiendo a cada momento
  • Es reconocer las propias debilidades y fortalezas
  • Es no parar jamás hasta conseguir los sueños
  • Es saber con que fin hacemos las cosas
  • Es no mirar hacia atrás
  • Es actuar con entusiasmo
  • Es transitar caminos desconocidos
  • Es probar hacer algo que nunca hicimos
  • Es probar hacer algo de una manera diferente
  • Es saber que no estamos solos
  • Es no rendirse jamás
  • Es disfrutar de cada momento
  • Es disfrutar del tiempo libre
  • Es tener tiempo libre
  • Es inventar un nuevo paso de baile cuando el anterior no funciona
  • Es pensar en positivo
  • Es tener metas claras
  • Es tener perseverancia en la búsqueda de los deseos
  • Es estar preparado para ver la oportunidad
  • Es tener una actitud positiva
  • Es desarrollar la creatividad
  • Es utilizar la imaginación
  • Es recomenzar con el mismo entusiasmo
  • Es volver a empezar sin darse por vencido
  • Es hacer las cosas lo mejor posible, pero hacerlas
  • Es actuar como si ya hubieras logrado tus metas
  • Es tener la paciencia necesaria
  • Es tener claridad en el propósito
  • Es no hacerse problema por las cosas pequeñas
  • Es dejar una huella para que otros puedan seguirla
  • Es jugar a ganar-ganar
  • Es estar focalizado en lo que uno quiere
  • Es arriesgar
  • Es hacer cosas nuevas todos los días
EXITO ES DARTE CUENTA QUE TIENES ALAS Y PONERTE A VOLAR
En vez de explicarlo: ¡Cómo no va a tenerse que trabajar! Y no en un training. ¡En varios! Guiño
Nadie vendrá a rescatarte. Nadie cortará la rama. Tú eres el mago. Tu futuro está en tus manos. Sólo necesitas comenzar… ...AHORA.
De momento, dale volumen a tu ordenador y disfruta de estos 3:26 minutos.



EXITO ES DARTE CUENTA QUE TIENES ALAS Y PONERTE A VOLAR
Te abrazo. (Aunque te tenga que pillar en el aire para hacerlo)

Invierno - Sala de espera

 

Hoy también hay una pequeña historia. Pero, una vez más, romperé todos los manuales de como escribir un blog y la voy a contar al final.

Invierno: Una gran sala de espera. Una espera de tres meses.

Tiempo de gripe. Según el Diccionario etimológico de Joan Coromines, la palabra gripe deriva de la palabra francesa grippe, que a su vez deriva del término suizo-alemán grüppi, que significa "agacharse, acurrucarse", o también "temblar de frío" y "encontrarse mal". En inglés se llama flu, abreviatura del italiano influenza, palabra que se usaba en el siglo XV para referirse al contagio de una enfermedad como la "influencia" que una persona enferma ejercía sobre otra. En cuanto a catarro, el término procede del griego katárrhus, que significa "corre (un líquido) de arriba a abajo", según Coromines.

No es un catarro lo que te lleva a un hospital. Tampoco una gripe. A no ser que se crucen otras dolencias en ti, que lo compliquen todo. Aunque si te puede llevar ahí la dolencia de un ser querido. Es uno de “esos” momentos en que uno revaloriza muchas cuestiones. O las pone en valor. Estoy viviendo un periplo por muchas salas de espera últimamente.

Y espera. Espera que te toque. Espera que la prueba haya salido bien. Espera que el resultado (Eso que no vas a entender del todo) sea favorable. ¿Cómo sabes si es favorable si no lo entiendes? Espera a ver si alguien te lo explica. A veces la explicación lo complica todo. Más. Y te toca volver a esperar. Luego vuelves a esperar: Esperar que el tratamiento haga su efecto. Llega un momento que profesionalizas la espera: Revistas, periódicos, sudokus…

Ahí están. Esperándote ellas a ti. Las salas de espera.

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Nunca me ha gustado esperar. Supongo que a ti tampoco. Paciencia.

Lleida HUAV 11

Esperar es pasivo. La esperanza es pasiva:  Esperanza: Estado del ánimo en el cual se nos presenta como posible lo que deseamos. ¿Pero que haces para que ocurra? ¡Habrá que hacer algo para que además de posible acabe siendo probable!

Nada que ver con expectar. (Que, por cierto, no existe como palabra reconocida por la RAE) Expectar vendría a ser esperar activamente. Expectativa: Posibilidad razonable de que algo suceda.

Porque, no me negarás, que no es lo mismo tener la esperanza de que algo ocurra, a hacer algo con la expectativa de que ocurra.

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Hubo quien dijo que la esperanza es eso que uno tiene cuando pierde la fe. Y, dicen, que lo último que se pierde es la esperanza.

Con lo cual, el orden debe ser ese: Uno pierde la fe… y al cabo de un tiempo la esperanza.

Pero la fe es lo que uno cree. Fe en ti mismo, en lo que haces, en que puedes conseguir eso que te propones… La fe es lo que uno piensa.

Y la gran enemiga de la espera es la tristeza. Porque mediatiza lo que uno piensa. Y entonces pierdes la fe. Y al tiempo la esperanza.

Sí, hay mucha tristeza en las salas de espera. Tanta gente en las salas de espera con toda la soledad que la tristeza es capaz de dar. Con la tristeza como única compañía. La tristeza no es la expresión de que nadie nos quiera, sino el impacto negativo de no quererse uno mismo.

Todo cambiaría si en vez de salas de espera hubiera salas de expectativa. Que la gente tuviera claro que mientras está ahí, debe continuar trabajando-se. Haciendo. Mientras haces y piensas en qué más puedes hacer, mantienes la fe. Y así nunca pierdes la esperanza.

Invierno. La gran sala de espera. Tiempo de tristeza. Una espera de tres meses. La tristeza puede durar más. Estamos tristes y sin ganas de hablar porque los demás no comprenden lo que nos pasa por dentro, no entienden nada de lo que queremos decir. Más de un veinte por ciento de las personas están aquejadas por una tristeza inexplicable.

Estando en una sala de espera me encontré, coincidiendo ahí, con un amigo sumido en su tristeza. Al rato de hablar con él se me ocurrió explicarle un chiste. Y se rió.

Al cabo de unos minutos le volví a contar el mismo chiste. Y apenas sonrió. Era uno de esos chistes rápidos; así que me permití explicárselo varias veces seguidas más. Llegó un momento que ni sonreía. Sólo me miraba con perplejidad. Fue entonces cuando le dije: si no puedes reírte varias veces de una sola cosa… ¿Porqué lloras por lo mismo una y otra vez?

Pronto se va a acabar el invierno. Sólo dura, como cada año, tres meses. En vez de esperar, vamos a expectar. ¿El qué? Pues ese mundo que viene. El que vamos a construir. Juntos.

Te abrazo.

Despertar y despertarse


Un nuevo año. Un nuevo día. Una nueva semana. …Que más da.

No es lo mismo despertar que despertarse. Como no es lo mismo despejar que despejarse.

…Que mas da: Un nuevo día, una nueva semana… …un nuevo año.


despertar

Sea lo que sea lo que empieces: No da lo mismo despertar que despertarse.

 Así que:


¡¡¡ARRIBAAAAAA!!!

¡¡¡Arriba con todo!!!

Pero sobre todo: Contigo mismo.

Anda, pon a tope el volumen y aprende a despertar:




De todos los día probables, esta niña va a tener el mejor día posible. No lo dudes.

Y si puedes conseguir tener el mejor día posible de entre todos los probables, tendremos la mejor semana de entre todas las probables. Y vamos a tener el mejor año.

Esto que empieza hoy: El primer día del resto de tu vida.

No hay nadie mejor que tú. No hay nadie tan especial como tú.

Mañana, cuando despiertes, despiértate.

Te abrazo.

Siempre que lo necesites, léelo

 

Apártate y olvida

a los mediocres que te dicen que no se puede,

a los cobardes que te dicen que no te arriesgues,

al desconfiado que te dice que yo no creo,

al fracasado que te dice que no lo intentes.

Y escucha

al optimista que te dice: Avanza que tu puedes,

a los valientes que te dicen que no te rindas,

a los entusiastas que te animan y te dan aliento,

a los grandes triunfadores: Esos que sueñan lo imposible y hacen que sea posible.

 ____¡SÍ... …SE PUEDE!_____

No lo intentes: ¡¡¡HÁZLO!!!

sonrisa

Solo el que es capaz de dominarse hasta sonreír en la mayor de sus dificultades es el que ha llegado a poseer la mayor de las sabidurías de la vida.

Porque esta vida es como una bicicleta, solo te caes si dejas de pedalear.

bicicleta

bicicletas pedaleando

Tienes mucha gente contigo

¡¡Vamos a por ello!!

Todo va a salir bien

Te abrazo

Instantes dentro de Momentos

 

Algunos de los mejores momentos de la vida son:

Enamorarse. Encontrar miles de mails cuando vuelves de las vacaciones. Reírte de ti mismo.
Reírte hasta que te duela la tripa.

Pasear por algún lugar bonito. Escuchar tu canción favorita en la radio. Escuchar la canción que te hace recordar a 'esa' persona especial.

Acostarte en tu cama y escuchar como llueve afuera. Despertarte y darte cuenta que todavía podías dormir un par de horas. Salir de la ducha y que la toalla esté calientita.

Aprobar el último examen. (¿Alguna vez será el último?)

Recibir una llamada de alguien que hace mucho no ves. Una buena conversación. Llamadas a la medianoche que duran horas.

Encontrar dinero en un pantalón que no usabas desde el año pasado. Escuchar accidentalmente que alguien dice algo bueno de ti. Ser parte de un equipo.

El primer beso.

Hacer nuevos amigos: ”Se necesita solo de un minuto para que te fijes en alguien, una hora para que te guste, un día para quererlo, pero se necesita de toda una vida para que lo puedas olvidar”.

Sentir cosquillitas en la panza cada vez que ves a 'esa' persona.
Pasar un rato con tus mejores amigos.
Ver felices a las personas que quieres.
Usar “ese” jersey y que todavía huela a “ese” perfume.

Volver a ver a un viejo amigo y sentir que las cosas no han cambiado. O que habiendo cambiado todo, no ha cambiado nada.

Mirar un atardecer. Un amanecer. La luna. ….La vida.
Tener a alguien que te diga que te quiere.

Espero que te rodees de la gente que realmente te importa. En medio siempre habrá quizá alguien que te importará menos. Pero sobre todo, no dejes de estar contigo mismo de vez en cuando. Nunca dejes de importarte.

Mirar el cielo. mirando al cielo2

Dormir bajo un árbol.siesta

Andar descalzo por la hierba.pies-en-la-hierba O por la arena fría de la playa. …O por la luna.mujer contemplndo el mar

Oler la brisa del mar.

Caminar bajo la lluvia. Un café sólo. O con leche. O con los amigos. Un café corto. O largo, sin mirar el reloj. Mirar de dentro hacia afuera. Soñar.

Regalar una sonrisa. Una palabra amable. Una caricia.

Volver a mirar al cielo y envolver recuerdos.

Esos que están hecho de momentos. Momentos de esos, para los que no tenemos un momento el resto del año.

“Un día de estos… …No es ninguno de estos días” digo yo en los cursos de Gestión del Tiempo. Cuantas veces hemos dicho: “Un día de estos… quedamos, tomamos un café, nos vemos, charlamos… Y ¿Cuántos de esos días realmente han llegado?

Un momento parece que no es nada: ¡¡Ahora vooooy, un momeeentooo!!! decimos.

Pero sólo lo parece, porque de la vida, lo mejor, se encierra en momentos.

Disfruta cada Momento. Busca cada Momento. Vive cada Momento. Siente cada Instante.

Tus ojos, en este instante, me dicen que empieza un nuevo tiempo. Quizá de frío o de lluvia. Los días más cortos cada vez. Cada vez las noches más largas. El viento sopla y te alborota el pelo. Cógete fuerte. Nunca, nunca nada más, te podrá mover.

Te abrazo.

El billete

Esta historia es un clásico. Y debe estar en este blog.

Pablo, con el rostro abatido de pensar, se reunió con su amiga Laura en un bar a tomar un café.

Deprimido, descargó en ella sus angustias... que el trabajo, que el dinero, que la relación con su pareja, que su vocación!... Todo parecía estar mal en su vida.

Laura introdujo la mano en su bolso, sacó un billete de 50 euros y le dijo: -¿Quieres este billete?

Billete 50 euros

Pablo, un poco confundido al principio, le contestó: -Claro, Laura... son 50 euros, ¿quién no los querría?

Entonces Laura tomó el billete en uno de sus puños y lo arrugó hasta hacerlo una pequeña bola. Mostrando la estrujada pelotita a Pablo, volvió a preguntarle: -Y ahora, ¿lo quieres también?

-Laura, no sé qué pretendes con esto, pero siguen siendo 50 euros. Claro que lo cogeré si me lo das.

50 euros arrugados

Laura desdobló el arrugado billete, lo tiró al suelo y lo restregó con el pie, levantándolo luego sucio y marcado. -¿Lo sigues queriendo?

billetes arrugados

-Mira, Laura, sigo sin entender a donde vas, pero es un billete de 50 euros, y mientras no lo rompas, conserva su valor...

-Pablo, debes saber que aunque a veces algo no salga como quieres, aunque la vida te arrugue o pisotee, sigues siendo tan valioso como siempre lo has sido. Lo que debes preguntarte es cuánto vales en realidad y no lo golpeado que puedas estar en un momento determinado.

Pablo se quedó mirando a Laura sin atinar con palabra alguna, mientras el impacto del mensaje penetraba profundamente en su cerebro.

Laura puso el arrugado billete a su lado en la mesa y con una sonrisa cómplice agregó: Toma, guárdalo, para que te acuerdes de esto cuando te sientas mal... pero me debes un billete nuevo de 50 euros para poderlo usar con el próximo amigo que lo necesite.

Le dio un beso en la mejilla y se alejó hacia la puerta.
Pablo volvió a mirar el billete, sonrió, lo guardó y con una renovada energía llamó al camarero para pagar la cuenta...

Te abrazo.

Dame lo mejor


"Coaching (que procede del verbo inglés to coach, entrenar) es un método que consiste en dirigir, instruir y entrenar a una persona o a un grupo de ellas, con el objetivo de conseguir alguna meta o de desarrollar habilidades específicas."


Yo me dedico al training. Vendría a ser “coaching colectivo” o grupal. Muy diferente a lo que se le llama “formación”. Aunque deba resignarme muchas veces a que clasifiquen mi actividad profesional como formación. Y digo resignarme, con todos mis respetos y admiración hacia la formación.

El training, el entrenamiento, es otra cosa. En términos lingüísticos se llama conjugar. Eso que hacemos de “poner de acuerdo todo” a la hora de hablar. Cuando conjugamos un verbo “ponemos de acuerdo” el tiempo verbal con el género y el número. No tiene sentido decir: Yo hacéis el trabajo que luego fui al cine.


Para cualquier logro, para cualquier éxito, para la consecución de un reto, es necesario saber conjugar talento y talante. Skill & Mind. Aptitud y actitud. Esto es de lo que se trata el training.
Corren tiempos en los que ya no es suficiente dar lo que dábamos para conseguir lo que veníamos consiguiendo. Hay que dar más. Hay que dar de otro modo. Hay que formarse (aptitudes) y elegir bien en qué.

Pero sobre todo, hay que “tomar conciencia” de todo lo que podemos llegar a dar. De todo lo que podemos llegar a esforzarnos. De que podemos hacer llegar nuestro esfuerzo más allá de donde lo hemos hecho llegar jamás. Y de saber persistir y perseverar en ese esfuerzo. A esto me dedico. No a convencerte. Sino a generar las condiciones para que seas tu mismo el que te convenzas. …O no. Porque lo que tu consigas, al final, en último término, depende de ti.

Yo sólo puedo estar a tu lado. Animarte. Repetirte hasta la saciedad que puedes. Alentarte. Ayudarte a tener mejor diálogo interior contigo mismo. A pedirte que me des más. A insistir en que no te rindas.
¡¡Vamos!! ¡¡No te rindas!! Dame más. Dámelo todo. Entrega todo tu corazón. Porque te necesito.

¡¡Dámelo todo!!

Con el poder de tu actitud.

Dámelo todo. Porque te necesito.

Entrégalo todo: ...Porque TE necesitas.

Te abrazo.

Quemar las naves

Alrededor del año 335 a.C., al llegar a la costa de Fenicia, Alejandro Magno debió enfrentarse una de sus más grandes batallas. Al desembarcar, comprendió que los soldados enemigos superaban tres veces el tamaño de su gran ejército. Sus hombres estaban atemorizados y no encontraban motivación para enfrentar la lucha: habían perdido la fe y se daban por derrotados. El temor había acabado con aquellos guerreros invencibles.

Cuando Alejandro hubo desembarcado sus tropas en la costa enemiga, dio la orden de que fueran quemadas todas las naves.


Quema-Naves

Mientras los barcos se consumían en llamas y se hundían en el mar, reunió a sus hombres y les dijo: "Observen cómo se queman los barcos. Esta es la única razón por la que debemos vencer, ya que si no ganamos, no podremos volver a nuestros hogares y ninguno de nosotros podrá reunirse con su familia nuevamente, ni podrá abandonar esta tierra que hoy despreciamos. Debemos salir victoriosos en esta batalla, pues sólo hay un camino de vuelta, y es por mar. Caballeros, cuando regresemos a casa, lo haremos de la única forma posible: en los barcos de nuestros enemigos".

El ejército de Alejandro venció en aquella batalla, y regresó a su tierra a bordo de las naves conquistadas.
Los mejores no son aquellos que han esperado las oportunidades, sino los que las han buscado y aprovechado a tiempo. Los que han asediado esas oportunidades. Los que las han conquistado.
El compromiso exige valentía. Y no podemos confundir la valentía con la arrogancia. Y sin miedo, no existe valentía: Sólo inconsciencia. Por eso… A veces, hay que quemar las naves.

En nuestras vidas hay que hacer todo lo posible para tomar las buenas decisiones. Sin embargo a veces el miedo puede ser un obstáculo. Todos conocemos nuestros puntos débiles, que se acrecientan en nuestra mente. Sabemos que hay quien cuenta con más dinero, con más experiencia, con más contactos. Hay otros, distintos a nosotros, que parecen genéticamente preparados para el éxito. Y, sin embargo, en esta debilidad radica la principal fortaleza de muchos.

Considera todas las oportunidades en tu vida que perdiste. Piensa en las relaciones que cortaste. En las oportunidades de carrera que dejaste pasar porque querías conformarte con el status quo.
Piensa en los sueños e ideales que una vez tuviste y que ahora están llenos de telarañas. Imagínate que habría sido de tu vida si hubieses quemado algunos botes.

Cuando tengas miedo a algo, deja de pensar en los riesgos que corres al tomar la decisión. Piensa mejor en lo que vas a perder si no lo intentas. Visualizar esa situación de pérdida si no te atreves, te dará el valor suficiente para enfrentarte a ese miedo. Y la fuerza suficiente, en cuanto empieces, para perseverar.
Lo único que hace falta es un salto de “fe”. Un salto hacia lo desconocido. La pregunta que uno se hace en estos casos es “¿no estaré haciendo una estupidez?”. La respuesta es que no lo sabemos.

Los griegos no tenían la seguridad de que iban a ganar. Pero estaban altamente motivados porque no tenían otra alternativa. Lo único en que pensaban era en ganar.

Y es que la ausencia de reservas, la entrega total, si que marcan diferencias. La combinación de hambre de éxito y de ausencia de opciones genera gigantes.


…El momento 
que hizo 
que todo lo demás 
fuera posible… 



…El momento que hizo que todo lo demás fuera posible…

Aún resuenan las palabras de Vincent en mi cabeza…

"¿Quieres saber cómo lo conseguí? Jamás me reserve nada para la vuelta."
Tú también tienes opciones delante tuyo. Tal vez un libro que querías leer, un negocio que querías comenzar, alguien a quien quieres acercarte para comenzar una conversación…

Elimina los obstáculos y las excusas. Conquista la orilla como si fueras a vencer. Prende fuego a la nave y mírala hundirse en el agua. …Sólo te queda ganar ese reto. Da la vuelta y mira hacia adelante. Deja atrás sus miedos. No te rindas ante nadie ni ante nada; haz un compromiso pleno con tu idea. Tú también vencerás.

Te abrazo